Los efectos de las lluvias de las últimas semanas en la maltrecha carretera de Los Casabes, que comunica al vertedero de Duquesa, comienzan a sentirse en las calles del Gran Santo Domingo con el cúmulo de residuos sólidos en basureros improvisados y el temor de la gente de que puedan surgir brotes epidémicos.

Las condiciones de acceso al vertedero son difíciles porque con el paso constante de los camiones se han hecho grandes hoyos por donde solo pueden transitar y con dificultades vehículos altos y, donde no hay cráteres, es el lodo que se bate en una mezcla pastosa, resbalosa y maloliente.

En la parte interna del basureo los camiones entran con muchas dificultades para verter los residuos en los llamados “tiros” o espacios reservado para depositar las cargas. En ocasiones tienen que se empujados por tractores para poder llegar a los lugares de descargo debido a las malas condiciones de los caminos.

Esa situación se refleja en las calles y muestra es el transfer del Distrito Nacional en Villas Agrícolas que estaba repleto de residuos por causa del retraso en el vertido y el impedimento que tenían las fundaciones que con camioncitos recogen los residuos de 26 barrios de las circunscripciones 3 y 2.

Transfer de Villas Agrícolas

Tres días tenían los camiones sin poder verter en el transfer, pero desde este jueves se comenzó a liberar el lugar para recibir la basura de las cinco fundaciones que se encargan de la recogida en la parte norte de la ciudad.

Gilberto Santos, presidente de la Asociación de Fundaciones de Saneamiento Ambiental por el Reciclaje (Asofunsared), que agrupa a las cinco fundaciones, informó que tenían tres días con más de 80 camiones llenos de basura en las inmediaciones del transfer porque no podían verter por disposición de las autoridades.

“Nosotros queremos ser parte de la solución, pero las fundaciones tenemos tres días con los camiones aquí parados, tenemos una situación tan complicada que estamos al borde de una epidemia, tenemos 18 años de ser parte de la solución de los problemas de la basura, pero el ayuntamiento no habla con nosotros porque nos somos los perfumados”, se quejó.

Dijo que la estación de transferencia se construyó para las fundaciones y ahora se les niega verter en el lugar. Amenazó con recorrer los barrios en caravana con los camiones llenos de basura si no se les atiende.