En el país aún hay casi 1,3 millones de hambrientos (un 12,3% de la población), según datos de la agencia de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO). La seguridad alimentaria (y nutricional) es el concepto técnico que define quién está libre de hambre: viene a ser como tener la seguridad de que se comerá de forma suficiente y adecuada.
Esa brecha logrado como resultado de la política de inclusión de los gobiernos en los últimos 20 años ha sido borrada por la pandemia y los sectores pobres del pais empiezan a sentir el calor del hambre en sus estómagos al gobierno sacar de golpe y porrazo los subsidios que proporcionaba
Un Nuevo informe de PNUD señala que la pandemia vas aumentar las desigualdades y exclusiones preexistentes en República Dominicana
El nuevo informe, “Impacto Económico y Social del COVID-19 y Opciones de Política en la República Dominicana” sugiere que el actual estado de emergencia mucho más que una crisis sanitaria para el país tiene efectos en la esfera productiva, así como en reducir los ingresos de los hogares y ha ampliado las desigualdades y exclusiones preexistentes. Según el informe, República Dominicana enfrenta el riesgo de revertir la tendencia en la reducción de la pobreza, con una disminución de 8 puntos desde el año 2016, cifra que representaba el 21% en el 2019.
Tal parece que el gobierno de Luis Abinader no aquilató el impacto de la decisión de quitar los subsidio y mas aun con una inflación galopante en los productos de primera necesidad.
El dinero entregado por el gobierno significaba para cientos de miles de familias un real y efectivo alivio a su necesidades que hay se han ido esfumando y así se van lacerando los estómagos de niños y ancianos que no ven llegar nada .





