Estados Unidos se preparaba para un fin de semana largo con una ola de tormentas árticas que amenazaban con récords de temperaturas bajas en el centro del país, frío y nieve de costa a costa y eventos meteorológicos que alteraban tanto los playoffs del fútbol americano como las campañas presidenciales.

Al comenzar el fin de semana largo por el feriado de Martin Luther King Jr., el mapa meteorológico del país era un colorinche de códigos de alerta, desde una tormenta de hielo en Oregón hasta una intensa tormenta de nieve en las llanuras del norte, fuertes vientos en Nuevo México e inundaciones en la costa atlántica.

Las consecuencias de las tormentas incluían un atasco de 100 vehículos en la Interestatal 80 en Iowa con el tráfico bloqueado por camiones que patinaron sobre el hielo. Algunos autos quedaron atascados durante cinco horas en medio de la nieve y fue necesario extraerlos mediante grúas.

Gobernadores desde Nueva York hasta Luisiana advirtieron a la población que estuviese preparada. Algunos estados reportaron muertes por avalanchas de nueve en California y Idaho y por frío en suburbios de Chicago. En Wisconsin, un hombre murió cuando barría la nieve de a entrada a su cochera.

Un apagón el sábado afectó cientos de miles de viviendas y negocios, sobre todo en Michigan y Wisconsin, según poweroutage.us. En Illinois, las autoridades rogaron al gobernador de Texas, Greg Abbott, que dejara de enviar migrantes a Chicago, donde los refugios estaban colmados y algunas personas permanecían en autobuses “calefaccionados”. Abbott rechazó el pedido y advirtió a los tejanos que se pronosticaba una helada para el lunes.

La temperatura casi récord en Kansas City significa que el partido por la noche entre los Chiefs y los Dolphins de Miami se jugará bajo temperaturas frígidas. Se autorizó a los fanáticos asistir con mantas y se instalaron estaciones de primeros auxilios en el Estadio Arrowhead. El partido de los Bills de Buffalo contra los Steelers de Pittsburgh fue aplazado del domingo al lunes.