El juez que seguía el caso del sacerdote colombiano Aleycer Vivas Ortiz acusado de abuso sexual contra una niña fue dejado en libertad tras considera que no habían indicios que comprometieran penalmente al religioso de las violaciones al codigo que se les acusaba.
Vivas Ortiz, pertenece a la orden de los Agustinos Recoletos y que tuvo dependía de la diócesis de Baní, localidad al suroeste de Santo Domingo, según un comunicado de este organismo eclesiástico reproducido por medios locales.
El religioso suspendido es el director del Colegio Santa Rita
En el comunicado, el obispo de Baní, Víctor Masalles, condenó los abusos a la menor, que no fue identificada porque lo impide la ley, y pidió perdón en nombre de la orden de los Agustinos Recoletos, de la diócesis y en el suyo propio, “por el daño que esta situación representa para la familia y para la sociedad”. “Manifestamos nuestra más firme y contundente condena a esta acción lasciva e inmoral, y a toda forma de abuso, especialmente cuando esta es cometida por un sacerdote, de quien menos se podría esperar”, dijo Masalles en el comunicado enviado a los principales medios de comunicación dominicanos.
Asimismo, el obispo afirmó que se le está brindando “todo el apoyo, acompañamiento y solidaridad” a la familia afectada por los abusos.
La diócesis no aportó más detalles sobre el caso ni detalló en qué fecha o lugar fueron cometidos, ni en qué circunstancias.Según el obispo, la diócesis ha puesto a Vivas Ortiz a la disposición de la Justicia, y aseguró que está colaborando con el proceso de investigación, a la espera de que las autoridades apliquen todas las sanciones previstas en el código penal.
En octubre del año pasado la Iglesia dominicana suspendió a otro sacerdote después de que trascendiera que había tenido relaciones “indebidas” con una menor de edad en el municipio Sabana Grande de Boyá, provincia Monte Plata (sureste).





