El presidente Luis Abinader emitió este miércoles el decreto 402-22 con el que declara el 15 de agosto de 2022 “Día de Regocijo Popular”, por motivo de la conmemoración del centenario de coronación de la Virgen Nuestra Señora de la Altagracia, protectora del pueblo dominicano.

La decisión presidencial especifica que ese día no se suspenderán de labores oficiales ni particulares.

En unos de sus considerandos, establece que “la Virgen de la Altagracia, es considerada por los feligreses de la Iglesia Católica en el país como la madre protectora y espiritual del pueblo dominicano”.

ómo parte de las actividades por el centenario de la coronación, la icónica imagen de la virgen será trasladada desde la Basílica de Higüey a distintos puntos de Santo Domingo.

El monseñor Jesús Castro Marte había anunciado que la virgen será presentada desde el 14 de agosto en la Catedral Primada de América, Puerta del Conde y al día siguiente en el Estadio Olímpico.

Las coronaciones a la Virgen de la Altagracia

En el siglo XX, Nuestra Señora de la Altagracia fue coronada dos veces: por el papa Pío XI y por el papa Juan Pablo II.

Coronación Canónica en Santo Domingo

Su primera coronación fue el 15 de agosto de 1922 en la Puerta del Conde, cuando el pontífice Pío XI se encontraba en la República Dominicana. La virgen fue trasladada desde su Santuario en Higüey, hasta la Capital.

En 1924 el Congreso aprobó la celebración de Nuestra Señora de la Altagracia como fiesta nacional el día 21 de enero. El 31 de octubre de 1927, el papa Pío XI la declaró festividad de la Iglesia, a través de un breve apostólico.

Segunda coronación

Durante la primera visita del papa Juan Pablo II el 25 de enero de 1979 bendijo el Santuario de la Altagracia (hoy Basílica de Higüey) y el 12 de octubre de 1992 en su segundo viaje al país, Juan Pablo II coronó personalmente a la imagen de la Virgen de la Altagracia con una diadema de plata sobredorada, regalo personal suyo a la virgen.

Sobre la virgen

La virgen de la Altagracia es la Protectora del Pueblo Dominicano (por confusión, muchas personas piensan que es la patrona del país; la Virgen de las Mercedes es la patrona de la República Dominicana). Su devoción, por parte de la población católica, se inició en el país durante el período colonial, de donde pasó a otras regiones de América.

A principio del siglo 20, monseñor Arturo de Meriño, arzobispo de Santo Domingo, pidió a la Santa Sede la concesión de Oficio Divino y Misa Propia para el día de la Virgen de la Altagracia suplicando, además, que fuese como festividad de precepto los 21 de enero, ya que los 15 de agosto no se podía, pues la Iglesia Católica celebraba en esa fecha el Misterio de la Asunción de la Virgen a los Cielos. El pedimento fue aprobado y la concesión es efectiva para toda la Arquidiócesis de Santo Domingo. El 21 de enero fue declarado oficialmente día no laborable y de fiesta nacional en todo el territorio nacional durante el gobierno de Horacio Vásquez.