El presidente Luis Abinader dijo este lunes que la democracia «se consolidó» en las elecciones municipales celebradas en el país este domingo 18, en las que su Partido Revolucionario Moderno (PRM) resultó ganador en la mayoría de los municipios.

En unas breves palabras antes de iniciar la acostumbrada LA Semanal, el mandatario felicitó al pueblo dominicano por su concurrencia a las urnas, a los partidos políticos y a la Junta Central Electoral, organizadora del certamen. Consideró que «al consolidarse la democracia, ganan todos los dominicanos y las dominicanas«.

Abinader reconoció que ocurrieron algunos hechos, pero dijo que fueron «aislados».

Felicitó a los participantes en los comicios, tanto los que ganaron como los que perdieron.

Al finalizar, Abinader bromeó afirmando que esto era lo que quería declarar anoche, cuando pretendía hablar al país, tras concocerse los resultados preliminares de las elecciones.

Sin embargo, tuvo que cancelar su alocución ante una solicitud de la Junta Central Electoral (JCE).

La evaluación de Abel Martínez

Previamente a las palabras del mandatario, el candidato presidencial por el Partido de la Liberación Dominicana, Abel Martínez, también presentó a la nación su evaluación del proceso electoral, y su visión fue diferente. Lo hizo desde la casa nacional de la organización en Gascue, en la capital.

Consideró que los votantes enviaron un mensaje a los políticos y al gobierno con la alta abstención. De acuerdo a datos preliminares de la JCE, en las municipales de ayer sufragó el 46.67 % de los inscritos en el padrón, mientras que la abstención se ubicó en 53.33 %. 

Para Martínez, la abstención fue histórica, y la consideró «la más alta de los últimos 50 años».

 

«Esta abstención muestra un rechazo considerable de la población a todo lo que hemos visto en este proceso electoral. Y, sin embargo, también es una respuesta al momento que vivimos en nuestro país»Abel Martínez,candidato presidencial del PLD

 

El opositor también acusó al gobierno de haber utilizado los recursos públicos. «Un gobierno que se auto proclama campeón de aprobación no debería pasar por una vergüenza como esta. No debería utilizar de manera tan abusiva y violenta los recursos públicos para intimidar a gran parte de nuestro pueblo, para comprar la voluntad popular de la gente a la que ese mismo gobierno ha condenado al hambre y a la pobreza».