La cifra oficial de muertos en la Franja de Gaza alcanzó este domingo los 33,175, cuando se cumplen seis meses del inicio de la devastadora ofensiva bélica israelí tras los ataques múltiples de Hamás que dejaron en octubre 1,200 fallecidos en el Estado hebreo.

«La ocupación israelí cometió 4 masacres contra familias en la Franja de Gaza, causando 38 muertes y 71 heridos en hospitales durante las últimas 24 horas», detalló hoy en un comunicado el Ministerio de Sanidad gazatí del Gobierno de Hamás.

El 42 %, de las víctimas mortales son niños, mientras que 9,220 serían mujeres, de acuerdo con la misma fuente. El número total de heridos es de 75,886, a lo que hay que sumar unos 7,000 cuerpos que se estima siguen bajo toneladas de escombros.

En la Franja, varios civiles palestinos murieron y otros resultaron heridos anoche en una serie de ataques aéreos y bombardeos de artillería israelíes en las ciudades sureñas de Jan Yunis y Rafah, informó hoy la agencia palestina Wafa.

«Aviones de combate israelíes llevaron a cabo intensos ataques aéreos contra viviendas civiles en el barrio de Al Jenena, este de Rafah, así como en Jan Yunis, en el sur del enclave», detalló Wafa, que reportó «intensos disparos» contra civiles en la aldea de Al Zana y la ciudad de Bani Suhaila, al este de Jan Yunis.

Por su parte, el Ejército israelí informó hoy de la retirada esta madrugada de todas sus tropas del sur de la Franja, tras considerar controlada la zona después de cuatro meses de ataques y combates en Jan Yunis, y confirmó a EFE que solo queda una brigada en el enclave.

Esta brigada «se ocupa de asegurar un corredor entre el sur de Israel y la costa gazatí, bloqueando el paso al norte de la Franja y facilitando las operaciones en el centro y norte del territorio», detalló un comunicado castrense.

También en Jan Yunis, en la zona de Al Amal y gracias a informes de Inteligencia, el ejército dijo hoy que los soldados israelíes han localizado armas, matado a milicianos y desmantelado «infraestructura terrorista» en un centenar de localizaciones, además de destruir un nuevo túnel, según esa fuente.

De 2.3 millones de gazatíes, dos millones están forzosamente desplazados. Organizaciones humanitarias y la ONU acusan a Israel de usar el hambre como arma de guerra. Al menos 31 personas han muerto de inanición, 27 de ellas son niños muertos por malnutrición y deshidratación, según la ONU.

Más de 677,000 gazatíes sufren inseguridad alimentaria «catastrófica» y unos 28,180 niños padecen malnutrición -entre los menores de dos años, uno de cada tres ya sufre desnutrición aguda-, según un reciente informe respaldado por Naciones Unidas.