Silvana Rodríguez-Listin
“Ay, doctora, la vida de adulto es difícil”, esta es una de las excusas que utilizan los adictos al café, según explica la nutricionista Annie Veloz.
Entre los síntomas que presenta un paciente con el síndrome de abstinencia por cafeína son: dolor de cabeza intenso y constante; por el exceso de cafeína a nivel cerebral. Además, produce ansiedad, mal humor, temblores, palpitaciones por taquicardia y sudores fríos, detalla Veloz.
Asimismo, los pacientes con gastritis manifiestan acidez a nivel estomacal y también puede predisponer a reflujo gastroesofágico, como síntomas más comunes. En este caso la especialista recomienda no tomar esta bebida o hacerlo después del desayuno.
“Ellos hacen síndromes de abstinencias como cualquier otra droga y me llama y me llaman insistentes y yo le recomiendo que en una taza, en vez de café, tomar té caliente”, pero explica que este último también tiene una sustancia similar que se llama teína, por lo que solo lo utiliza como sustituto para contrarrestar la dependencia a la cafeína.
Pero, ¿cuál es la porción indicada de café por día? La especialista recomienda dos a cuatro tazas por día, siempre y cuando la persona se encuentre en salud óptima dígase que no padezca de hipertensión, diabetes o depresión.
“A partir de cuatro a cinco tazas en adelante, se considera exceso de cafeína y puede desencadenar también otros problemas de salud como mal de orina”, afirma.
Por esas desventajas, la especialista no recomienda el consumo de café en niños, adolescentes y embarazadas. En el caso de gestación, en los primeros tres meses puede causar un aborto.
Destaca que el café amargo no es solo el problema, lo que lo agrava son los ingredientes añadidos como el azúcar y la cremora.
“Si una persona es diabética o tiene predisposición a la resistencia a la insulina, esa persona cada vez que se toma su cafecito con azúcar está incrementando los niveles de glucosa y ahí el problema no es el café, sino el azúcar.
-Beneficios del café-
El café tiene más beneficios que desventajas explica la doctora porque ayuda a todas las enfermedades a nivel cerebral, ayuda a prevenir el parkinson, el alzheimer y además de considerarse un energizante sirve de antioxidante, esto ayuda a prevenir según estudios médicos, diferentes cánceres como el de hígado, enfermedades hepáticas, cálculos biliares y renales.
“Hay muchos estudios que evidencian que el consumo de café tiene menos riesgos de accidentes cerebrovasculares y realmente tiene más ventajas que desventajas”, reiteró.
-El café en la noche-
El hábito de consumo de café en la noche afecta la calidad del sueño, predispone al insomnio y a un sueño que no sea reparador.
“La noche se hizo para descansar, para dormir no para comer ni ingerir ningún tipo de alimento. No importa si es fruta, agua y mucho menos un energizante porque produce daños en el sistema nervioso central, que causa depresión, ansiedad y problemas cardiovasculares.
-Mito-
La nutricionista desmintió el mito de que el tomar café “quita el hambre”.
“En mis 20 años de estudios y en mi experiencia en consulta te puedo decir que no hay evidencia científica de que este energizante quite el hambre como tal, lo que sí puede ser es un placebo, que es cuando el cerebro sustituye cosas por otra”.
“El café es más mermal o tranquilizar esos episodios de ansiedad que muchas veces se confunde con el hambre y como es un energizante te ayuda a sentirte mejor, pero hambre como tal no hay evidencia científica”.





