Doris Pantaleón
Santo Domingo, RD

A diario en los centros sanitarios del país se reciben casos de pacientes de todas las edades con complicaciones médicas producto de abortos inducidos y realizados mediante métodos y condiciones de inseguridad que ponen en riesgo su salud y su vida.

Las consecuencias de incurrir en un aborto inseguro, sea porque la mujer haya ingerido pastillas o alguna sustancia o porque otra persona lo haya inducido, pueden ir desde secuelas emocionales, anemia permanente, mutilaciones, daños irreversibles en el útero y hasta la muerte de la paciente.

Así lo explica el doctor César López, presidente de la Sociedad Dominicana de Obstetricia y Ginecología, al advertir que en casos de esa naturaleza donde se pone en riesgo la vida de una mujer, sobre todo si es adolescente, nadie es inocente y hay responsabilidades de todos los sectores, incluyendo la falta de educación sexual en las escuelas y la propia familia.

“Provocarte aborto o inducirte un aborto siempre será un peligro y más si en la práctica no se guardan todas las condiciones que deben tomarse en cuenta de asepsia, la anestesia correcta, la pericia del médico que lo realiza”, explicó.

Agregó que cuando se va a inducir un aborto se debe provocar la dilatación del cuello uterino, y que ahí es que viene la complicación, porque cuando se usan los dilatadores hasta los médicos de experiencia corren riesgos de posibles perforaciones del útero, y que cuando eso se hace de manera clandestina el riesgo es aún mayor, porque tampoco se usan los antibióticos correctos.

Dijo que en esos casos, si la paciente no muere, por lo general queda con secuelas psicológicas de angustia, depresión, ansiedad, frustración y que el campo clínico muchos casos terminan en perforación uterina, infección, pérdida del útero, mutilaciones y anemia permanente.

Métodos

Dijo que a nivel popular las pacientes llegan al centro luego de tomado medicamentos o pastillas que inducen a perder el embarazo, lo que también pone en riesgo su salud, pero que en otras ocasiones recurren a personas inescrupulosas que le hacen creer que se trata de un procedimiento sencillo, cuando en realidad no lo es.

Indicó que no se tienen registros reales en el país sobre la cantidad de abortos que se realizan, pero que hay estadísticas que indican que el ocho por ciento de las muertes maternas en República Dominicana está asociado a abortos.

Recordó que la mayoría de los abortos que se registran en los hospitales del país surgen de manera espontánea fruto de malformaciones embriológicas, y por ende la misma naturaleza lo elimina y también ocurre con frecuencia el denominado “huevo muerto” que son los bebés que mueren dentro del vientre de la madre.