La embajadora de Estados Unidos en República Dominicana, Lea Campos, anunció el cierre de la oficina de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en Santo Domingo hasta nuevo aviso.
La decisión fue comunicada mediante un mensaje oficial en el que se enfatiza que la corrupción «no tiene espacio en el Gobierno de los Estados Unidos ni en ningún otro», calificándola como «una violación repugnante y deshonrada de la confianza pública» cuando se utiliza un cargo oficial para beneficio personal.