El potencial turístico que representan los ingenios de Nigua podrían significar, la solvencia que necesita su población para elevar sus niveles de vida,tal como ocurre en la turísticas ciudades de Higüey, La Romana y Puerto Plata

El antiguo ingenio de Boca de Nigua fue declarado por la Organización de las Naciones Unidas (Unesco) como Patrimonio Cultural de la Humanidad, dentro del proyecto “Los primeros ingenios coloniales azucareros de América”, en el año 2005

Luego de haberse reconstruido parcialmente, por el ingeniero José Ramon Báez Lopez-Penha, encargado de la obra, se ha alejado de los patrones corrientes
La restauración el ingenio de Boca de Nigua, el mas importante de la Isla en los últimos anos de la dominación española así rescatar unas de las mas interesantes y desconocidas ruinas del periodo colonial, testimonio, además, de los antecedentes de una industria que ha vuelto a ser, al cabo de los anos, la
medula de la economía dominicana.
El sistema seguido en los trabajos de puesta en valor de la factoría de azúcar por el ingeniero José Ramon Báez
Lopez-Penha, encargado de la obra, se ha alejado de los patrones corrientes

El histórico ingenio está localizado en el municipio San Gregorio de Nigua, provincia San Cristóbal, rodeado, al este por el arroyo Agua Dulce y las secciones Ingenio Nuevo y Sainaguá,al norte por el Arroyo Seco y la sección Hatillo y al sur por el mar Caribe.

Las ruinas del ingenio están situadas en la margen oriental del río Haina a unos l5 kilómetros al suroeste de la ciudad de Santo Domingo. Es un conjunto de edificaciones erigidas en la primera mitad del siglo XVI, fue conocido en la época colonial con el nombre de Santa Ana, y a juzgar por las ruinas que se conservan,
y otros restos arqueológicos, el complejo incluía una casona, una capilla, un trapiche tirado por fuerza animal, barracones para esclavos, fábrica, casa de
purga y almacenes.

Boca de Nigua es el más completo conjunto del país de antiguas estructuras arquitectónicas dedicadas a la fabricación de azúcar. Sigue los planos de un
proyecto diseñado para el Saint Domínguez francés, durante el siglo XVIII. La aparición de estos planos permitió la reconstrucción de la mitad de cada una de
las estructuras por su fuerte composición simétrica. El complejo está formado por la casa de calderas, un trapiche de dos niveles, un depósito utilizado como
secadero y una serie de construcciones de servicio general que delimitan un patio
claustral, donde probablemente funcionaban habitaciones para esclavos, otros depósitos y una casa de purga. La casa de calderas es la estructura más
imponente del conjunto, se reconstruyó uno de los sistemas de «tren francés», que estuvieron ubicados en cada extremo del edificio, con sus canales y bases para
las grandes ollas donde se hervía el jugo de caña para hacer la melaza, una manera de hacer comprensible al visitante el proceso industrial. El sótano estaba
destinado a la manipulación de los fogones, por los esclavos. El almacenamiento del combustible estaba anexo en un amplio patio. También se restauró el depósitoo secadero y se reconstruyeron las ruinas del trapiche.