En este momento de agitación, Irán quiere proyectar estabilidad
Por Lyse Doucet, corresponsal jefa de la BBC
La confirmación oficial de la muerte del ayatolá Jamenei se produjo tras muchas horas de desmentidos oficiales.
Un presentador de la televisión estatal anunció entre lágrimas el fallecimiento de un líder al que describió como la «firme montaña de la tutela islámica que bebió la dulce y pura bebida del martirio».
En este momento de agitación, las autoridades querrán proyectar estabilidad y una transición fluida.
Según la Constitución, el presidente, el jefe del poder judicial y un clérigo de alto rango del poderoso Consejo de Guardianes asumirán el cargo de forma interina mientras la Asamblea de Expertos elige a su sucesor.
Los preparativos para este momento decisivo se habían intensificado meses atrás, especialmente a medida que aumentaban las tensiones con Estados Unidos e Israel, quienes dejaron en claro que el clérigo de línea dura estaba en la mira.
La muerte del líder supremo es un momento trascendental, e Irán está respondiendo con fuerza

Fuente de la imagen,Getty Images
Jon Donnison, BBC News desde Jerusalén
La muerte este sábado del hombre que gobernó Irán durante casi 40 años fue confirmada durante la noche por la televisión estatal.
Se trata de un momento trascendental para la nación islámica.
En las calles de las ciudades iraníes se produjeron celebraciones por parte de quienes se han opuesto a su régimen, lo que animará tanto a Israel como a Estados Unidos, que han instado a los iraníes a aprovechar este momento para levantarse y derrocar al gobierno.
Durante la noche, el ejército israelí llevó a cabo otra oleada de bombardeos, dirigidos, según afirmó, contra los arsenales de misiles balísticos y las bases de lanzamiento de Irán, así como contra sus sistemas de defensa aérea.
Según la Media Luna Roja, más de 200 personas han muerto en todo Irán.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán afirma que responderá a la muerte del líder supremo con la operación más destructiva de su historia.
En la mañana de este domingo, en Israel, las sirenas antiaéreas volvieron a sonar mientras Irán continuaba lanzando misiles balísticos. Casi todos han sido derribados por el sistema de defensa aérea israelí.
Sin embargo, algunos han logrado atravesar la defensa: en Tel Aviv, un misil mató a una mujer, la primera víctima mortal israelí de esta guerra.
El servicio de ambulancias afirma que otras 120 personas han resultado heridas, la mayoría de ellas de levedad.






