El presidente de la Sociedad Dominicana de Sismología e Ingeniería Sísmica (Sodosísmica), Héctor O Reilly, manifestó que la vulnerabilidad de las viviendas en la República Dominicana aumenta cada año, al informar que en el país se construye un estimado  de 70,000 viviendas de  manera ilegal anualmente.

El titular de Sodosísmica se expresó en esos términos al participar en el Congreso Internacional de Terremotos y Vulnerabilidad, realizado por el Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (Codia) el pasado fin de semana.

O Reilly informó que el dato fue obtenido de informaciones desprendidas del Ministerio de la Vivienda y los censos correspondientes a los años 2002 y 2010, que son los levantamientos más recientes con informaciones disponibles.

«Lo que sí sabemos es que la situación se sigue agravando en la medida que transcurre el tiempo, pero ahora por lo menos con esto tenemos una idea de cuál es la magnitud del problema», añadió.

O Reilly destacó la necesidad de establecer qué cantidad de viviendas hay en el país y su localización, además de los tipos de viviendas construidas, a los fines de comparar esos datos con la cantidad de licencias que se han otorgado para la construcción de viviendas formales.

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Infografía

En el 2022 se dieron 1,560 licencias de construcción.

Año con más licencias

Héctor O Reilly explicó que el Ministerio de la Vivienda, encargado de expedir las licencias de construcción en República Dominicana, ha emitido desde 2006 a la fecha 14,578 licencias a nivel nacional.

Agregó que el año en el que el Estado otorgó más licencias fue en 2022 con 1,560. «La mayor cantidad de licencias (emitidas) en toda la historia fue el año pasado», sostuvo.

«Las viviendas que tienen licencias son las únicas que son formales», explicó el especialista, quien agregó que este número no es igual a la cantidad de viviendas que hay en el país, puesto que un proyecto de 200 casas puede tener una sola licencia.

Una licencia de construcción debe especificar las condiciones legales, estructurales, arquitectónicas, sanitarias, eléctricas y de materiales, necesarias para la ejecución de cualquier proyecto.

Soluciones

El titular de Sodosísmica indicó que algunas soluciones técnicas, que se están aplicando en otros países como la evaluación de las viviendas y diseñar su adecuación, además de establecer controles sobre la venta de materiales de construcción que sean de calidad adecuada.

«Hacer cursos y repartir cartillas que indiquen cómo construir los diferentes elementos de manera correcta, para que pueda hacerse la autoconstrucción de manera segura», sugirió.

De igual forma, hacer una reconfiguración de los asentamientos informales, para dotarlos de vida e instalaciones que viabilicen el socorro en caso de daños sísmicos.

«En todo caso la participación del Estado es fundamental y su compromiso para establecer un programa en todo el país», añadió el especialista.

Terremotos

En el marco del congreso, el presidente del Codia, Cristian Rojas, sostuvo que la vulnerabilidad ante los terremotos se debe, en gran medida, a una combinación de factores.

«Iniciando con la falta de cumplimiento de las normas de construcción sísmica en muchas edificaciones; también están las construcciones informales e ilegales con materiales no adecuados, algo que se debe reducir», manifestó.

Rojas indicó que la República Dominicana se encuentra en una región tectónicamente activa donde la placa del Caribe se desplaza hacia el este, haciendo contacto con la placa de Norteamérica, conocida como el arco de las Antillas Mayores, junto con Cuba y puerto Rico.

Resaltó que, a lo largo de la historia, la población dominicana ha sido testigo de terremotos devastadores, que han dejado cicatrices en la nación, cobrando vidas humanas y causando daños significativos en las infraestructuras y la economía del país.

Rojas resaltó, además, la importancia de la colaboración entre el Codia, la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE) y otros actores responsables de las buenas prácticas en la ingeniería del país para abordar la vulnerabilidad ante los terremotos.

El evento se desarrolló en un hotel de Punta Cana, provincia La Altagracia del 22 al 25 de junio.