La crisis en el norte de Nigeria lleva a muchos niños a abandonar la escuela para ira grandes ciudades como Lagos, en donde acaban mendigando en las calles. Los conflictos sociales de un país con un alto índice de pobreza apuntan a una crisis severa en el corto y mediano plazo, la falta de escolaridad en un importante sector de la población, es un elemento que solo hace prever un futuro más duro.

Casi 10 millones de niños no van a la escuela en Nigeria, la tasa más alta del mundo. Ataques a las escuelas y secuestros masivos han empeorado una situación que escapó de las manos de las autoridades y amenaza con dejar las escuelas del norte del país totalmente desiertas.