El hambre ha alcanzado niveles récords en Haití en medio de la actual espiral de violencia en el deprimido país caribeño, reveló este jueves el Programa Mundial de Alimentos (PMA), que advierte de que «al ritmo actual» la organización podría quedarse sin reservas de alimentos para finales de abril.

En un comunicado, el programa de la ONU precisó que solo tiene suficiente comida en el país para alimentar a 175,000 personas durante un mes, ya que el cierre del principal puerto y aeropuerto, hace aproximadamente 30 días, ha interrumpido el flujo de suministros a la nación.

En ese orden, la información precisa que la inseguridad alimentaria en Haití ha alcanzado niveles no vistos desde el terremoto de 2010, con la mitad de la población, de unos 11 millones de personas, en inseguridad alimentaria aguda.

Se necesita que el puerto en la capital se reabra inmediatamente para traer nuevos suministros y acceso sin impedimentos para transportar alimentos a través del país «para asegurar la continuidad de nuestros programas», agregó.

5.5 son los millones de haitianos que viven con inseguridad alimentaria aguda, según la ONU

Desde el 1 de marzo, coincidiendo con la nueva crisis, el PMA asegura, por ejemplo, que ha proporcionado alimentos a más de 500,000 personas en todo el país, 290,000 niños han recibido comidas calientes en escuelas y ha priorizado la compra de alimentos producidos localmente.

Los precios de los alimentos en Haití están disparándose, poniendo las comidas asequibles fuera del alcance de millones de familias, añadió la nota.

Según un análisis de mercado de PMA, el precio del maíz de marzo de 2023 a marzo de 2024 aumentó un 42 %, y el del arroz un 35 %.

Incidencia de la violencia

A la vez, añade, que la violencia continúa erosionando la seguridad alimentaria y más de dos de cada tres hogares vieron caídas significativas en sus ingresos, y siete de cada diez departamentos informaron precios de alimentos más altos que en enero.

Inicio del éxodo

La población, entre tanto, tiene que lidiar con las consecuencias del dominio de las pandillas, que ocupan más del 80 % de la capital.

«Estoy viviendo una pesadilla. Desde hace semanas no puedo ir al centro de la ciudad», lamenta Junior Fontus, un vendedor de bebidas que tuvo que instalarse en el edificio del Ministerio de Educación, convertido en un refugio para acoger a desplazados internos como él.

En marzo la violencia pandillera llevó a más de 53,000 personas a huir de Puerto Príncipe.

«Antes decía que no iba a abandonar el país. Aconsejaba a los jóvenes que no se fueran. Ahora no sé», recuerda Charles Jean Wilderson, un empresario de 38 años.

Haitianos cuentan su «pesadilla» a la espera de una transición políticaJameson Jacques vive en un refugio improvisado con sus tres hijos desde que pandilleros incendiaron su casa, matando a sus padres. Como él, numerosos habitantes de Puerto Príncipe sufren una pesadilla diaria, un mes después del anuncio de la creación de autoridades de transición cuya investidura no se concreta.»Puerto Príncipe se ha vuelto inhabitable», dice este treintañero desde el centro de la capital de Haití. «Si tuviera dinero, ya me habría ido a una ciudad de provincia con mis tres niños».Desde finales de febrero, poderosas pandillas se aliaron para atacar puntos estratégicos de Puerto Príncipe (comisarías, cárceles, ministerios, aeropuerto y puerto, etc.), en un pulso contra el primer ministro Ariel Henry. El dirigente, cuestionado por el aumento de la violencia y por gobernar sin haberse sometido a una votación popular, anunció el 11 de marzo que iba a dimitir para ceder el testigo a un consejo presidencial de transición.Pero en un país que no celebra elecciones desde 2016, la transición política se ha visto retrasada una y otra vez por desacuerdos entre los candidatos para ese consejo y desavenencias con el Gobierno saliente de Henry.