Por LEONARDO CABRERA DIAZ
La actividad política lleva un derrotero altamente preocupante, la capacidad de asombro de la gente ha dejado de existir
Ya todo es permitido, como en algunos combates de la lucha libre, sin referís, sin empate, sin límite de tiempo, con mordía, con “pescozá” golpes bajos, piquetes en los ojos, con sal o harina.
Con manoplas, pellizquitos. patadas voladoras, codazos doble Nelson, maniguetas, enjaulados, saltos mortales, con polémicas y todo lo demás.
Y es que las recurrentes renuncias de dirigentes de la oposición para cerrar filas en el oficialismo, deja un claro mensaje a la población, que se encierra en una sola palabra “negocios”
Y como ahora todo se bautiza de manera especial para atraer la atención pública, la hégira de algunos dirigentes de oposición bien pudiera llamarse como la “operación aspiradora”
Y nadie sabe, si la sal, resulta ser, más cara que el chivo.
Y si se tendrá la capacidad para cumplir con todos los negocios…. esperemos el paso del tiempo, este habla por sí solo…
Con Dios siempre, a sus pies.