SANTO DOMINGO.-La oposición política en la República Dominicana ha anclado sus posibilidades de éxito en el nivel presidencial en provocar una segunda vuelta electoral, revirtiendo las tendencias que indican las encuestas acreditadas que se han realizado.

Según se acerca la fecha de las elecciones, los cabezas del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), así como de la Fuerza del Pueblo (FP), han empezado a promoverla con fuerza sin que a la fecha ninguno de sus candidatos se atreva a cuestionar el cimero lugar que parece tener el presidente de la República ante el electorado.

En las actividades de este fin de semana, el expresidente de la República, Danilo Medina, cuestionó lo que calificó como “la percepción errónea” que a su entender intenta imponer el Gobierno con los números de encuestas que colocan a Luis Abinader comodamente por encima del 50 por ciento de la intención de votos y que por tanto le permitiría ganar en primera vuelta.

La oposición tiene un dilema adicional y es que no sólo basta con evitar que el presiente Abinader gane en una primera vuelta, sino que adicional los dos principales candidatos opositores se debaten el segundo lugar.

Es decir, que el PLD y la Fuerza del Pueblo coinciden en el propósito de que el candidato del PRM gane en primera vuelta, pero entre ellos se recelan porque sólo uno podrá quedar en segundo lugar para pasar a un eventual balotaje electoral.

Provocar abstención
En el tramo final de la campaña, las principales figuras del PLD y la FP han diseñado una estrategia para afirmar que una votación concurrida impediría el triunfo en primera vuelta de Luis Abinader, mientras que el oficialismo asegura que su posicionamiento porcentual se mantendría o aumentaría, por lo que también están instando a votación masiva.

El expresidente y candidato presidencial de la Fuerza del Pueblo sin embargo es de creencia que desde el Gobierno se apostaba por la abstención electoral como estrategia para ganar las elecciones.

Desde su óptica, una mayor cantidad de votantes beneficiaría a la oposición, por lo que urgió por vigilar la “compra de cédulas” el día de las elecciones.

Antecedentes
El sistema de segunda vuelta electoral como elemento para lograr el 50 % más uno de los votos, data de la reforma constitucional del 1994.

Sin embargo, sólo una vez ha sido necesario el balotaje y fue justamente en su estreno en 1996, cuando José Francisco Peña Gómez ganó en primera vuelta, pero no superó el 50 %.

En segunda vuelta fue derrotado por un inesperado apoyo del entonces gobernante Joaquín Balaguer al novel candidato Leonel Fernández.

En ninguno de los procesos electorales que siguieron a esa fecha fue necesaria la segunda vuelta, pues aunque en el año 2000 Hipólito Mejía (49.87 %) se quedó corto con las cifras, el porcentaje combinado de Danilo Medina del PLD (24.94 %) y Balaguer (24.60 %) no le superaba, además de que las riñas políticas entre ambos partidos fruto de las diferencias suscitadas a raíz del éxito de 1996, impidieron que se repitiera la alianza . Balaguer se alineó a favor de Hipólito Mejía y Danilo Medina se retiró.

No fue necesario

— Balotaje
En los procesos electorales del 2004, 2008, 2012, 2016 y 2020, los candidato presidenciales ganadores lograron superar la barrera del 50 % más uno de los votos, sin que se haya polarizado de manera reñida el escenario.