El primer ministro de Haití, Garry Conille, dio este sábado un ultimátum a las bandas para que depongan las armas, un día después de que el poderoso líder de bandas, el expolicía Jimmy Cherisier, alias ‘Barbecue’, planteó esta posibilidad en procura de entablar un diálogo nacional con miras a recuperar la paz.
El Estado «no va a esperar indefinidamente a que las bandas depongan las armas», añadió.
Sus declaraciones se produjeron un día después de que Cherisier anunciara «la estrategia» de «deponer las armas para facilitar el diálogo nacional y fomentar la paz ya está escrita en blanco y negro en nuestra agenda”.
En otro orden, durante la rueda de prensa, Garry Conille enumeró sus prioridades en materia de seguridad, entre las que citó la recuperación del control de los territorios ocupados por hombres armados.
El Estado haitiano, afirmó, «recuperará el control del territorio nacional casa por casa, barrio por barrio y ciudad por ciudad».
Sin embargo, evitó cualquier comentario sobre la fecha de lanzamiento de las operaciones contra las bandas, en particular con el apoyo de la Fuerza Multinacional, que lidera Kenia, y cuyo despliegue se puso en marcha el mes pasado.
«Queremos un compromiso continuo durante un periodo relativamente largo», añadió.
Conille también mantuvo reuniones de trabajo con funcionarios del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas y con el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken.





