La ciudad de San Cristóbal vive un luto colectivo, el rostro alegre de sus ciudadanos ha cambiado por el de tristeza y no llega de nuevo el deseo de celebrar y compartir que otrora era la prioridad luego del trabajo.
Los dueños de comercios, muchos de diversión y otros de comidas así como de ventas de otras mercancías, no tiene el espíritu en animo para empezar el cotifiano trabajo que forja la riqueza de los pueblos.
Y no es para menos, se cuentan por decenas los heridos y hospitalizados ,muchos en condiciones criticas con graves quemaduras en todo su cuerpo y otros menos graves, pero con quemaduras de cuidados, en tanto otros, se fueron de este mundo terrenal y sus familiares sienten el dolor y la tristeza de habar perdido sus seres queridos para siempre en circunstancias tan terrible.
.Cuesta mucho reponerse y tomar de nuevo las ganas de seguir adelante y guarda en nuestros corazones la tristeza que embarga al pueblo de San Cristóbal en tanto, a cada momento surgen relato que nos hacen pesar en el valor de la vida
Adriana Peguero, una comunicadora de largas datas nos trae el relato que a continuación verán
Villa Fundación de San Cristóbal, perdió a esta pareja de esposos. Ellos emprendieron un negocio de paca y otras variedades, y en momento de la explosión, ella estaba dentro de la tienda Toledo comprando mercancía para surtir su negocio, mientras él esperaba por ella en la acera de en frente. Paz a sus familiares.![]()
Y cuesta mucho asimilar, que tanta juventud se despida de este mundo de manera tan trágica, dejando en su familia un dejos de tristeza difícil de superar para seguir delante y por eso la población de San Cristóbal vive un luto colectivo
De pronto se apagaron los sonidos estridentes de todas las músicas y hasta los tediosos e insoportables motoristas parecen estar dolido por una tragedia que conmueve a los mas insensible
En cada rincón de la ciudad, las personas se juntan y cometan en torno a la cercanía de uno que murió o que desapareció de su entorno y justo en la mañana compartieron por ultima el sorbo de café de la despedidas para siempre.
Asi es, San Cristóbal vive un luto colectivo





