La Asociación Dominicana de Profesores (ADP), en el rol que le compromete a velar por la calidad de la educación pública en la República Dominicana, realizó al Ministerio de Educación (Minerd) una serie de exigencias que entienden que propiciarán resultados positivos en la funcionalidad del sistema educativo, sobre todo en lo que tiene que ver con bienestar, tanto de estudiantes como gestores, y aprendizaje.

Que sean redefinidas las prioridades en el gasto del 4% del producto interno bruto (PIB) destinado a la educación, así como la intervención urgente de los planteles educativos, presentar un plan tangible para resolver el déficit de aulas y garantizar la calidad en las raciones alimenticias que reciben los centros; forman parte de las principales peticiones que la ADP hizo al Minerd en su más reciente estudio sobre las condiciones de inicio del año escolar 2023-2024.
“Solicitamos una intervención urgente de los centros educativos públicos y la redefinición de prioridades en la presente gestión del Ministerio de Educación, particularmente, en relación con la calidad del gasto del 4%”, se lee puntualmente en el documento que la Asociación presentó ante el Listín Diario en un desayuno con su director, Miguel Franjul.

Buena alimentación

Además, dice que el 38% de los centros públicos reportó haberlo recibido irregularmente e incompleto; mientras que el resto especificó que en ocasiones no llega, o nunca lo hace.

Asimismo, Juan Valdez, quien fue el encargado de la exposición, dictó que solo el 15% de los estudiantes considera al desayuno escolar de buena calidad, pero hay un 42% que piensa lo contrario, que es de baja calidad.

Otras recomendaciones

De acuerdo con la opinión de la ADP, es urgente que el Minerd satisfaga la demanda de cupo para los más de 100,000 estudiantes que no pudieron inscribirse en las escuelas públicas, eso al resolver el déficit de más de 6,000 aulas que tiene el sistema educativo actualmente.

Otra de las “recomendaciones” que contempla la investigación, realizada desde el inicio del año escolar 2023-2024, en agosto, hasta finales del pasado octubre, es que acelere y eficientice el proceso de contratación de maestros; considerándose que, aunque esta gestión ha realizado dos concursos de oposición docente, no ha sido suficiente para evitar que al 29% de los centros educativos necesitan entre 1 y 3 para titulares del nivel inicial; además.

Tampoco, el 65% de las aulas de primer ciclo no tiene asistente, y el 43% carecen de entre 1 y 3 maestros de este nivel para las áreas de Lengua Española y Matemática, en las que tienen un déficit de un 18%, a esto se suma que el 48% tiene falta un déficit de entre 1 y 3 docentes de Lenguas Extranjeras, el 22% de Ciencias Naturales y el 57% de Artes; aunado a esto, aquellos que responden a la modalidad técnico-profesional, mantienen una ausencia de personal especializado de un 34%.

“Solicitamos a las autoridades que procedan con mayor eficiencia al nombramiento y envío del personal docente v administrativo que sigue faltando en las escuelas públicas, ya que, a pesar de que el Minerd cuenta con un banco de docentes elegibles suficiente para satisfacer las demandas de personal”, dicta la investigación.

Libros de texto

Con respecto a la falta de materiales didácticos y medios y recursos para la enseñanza-aprendizaje en las escuelas públicas, la ADP reiteró al Minerd su necesidad de que se explique “¿qué sucederá este año escolar con los más de 10 millones de libros de texto que, a esta fecha, todavía faltan en las escuelas públicas?”.

Así también, que exponga cómo es que se espera que los estudiantes y docentes de escuelas públicas se manejan con libros digitales, considerando que las estadísticas proyectadas muestran que la mayoría de los equipos no funcionan y las escuelas tampoco tienen internet.

“Los hallazgos identificados en este estudio sobre las condiciones en que las escuelas públicas dominicanas han iniciado el año escolar 2023-2024, demuestran que las acciones tomadas por la presente gestión del Ministerio de Educación han fracasado, ya que han pasado por alto el factor más relevante en los procesos de enseñanza-aprendizaje: el contexto”, finaliza el archivo.