ROBERTO MATEO MOJICA, hombre de la cultura

Poeta, historiador y actor de teatro. Nació el 7 de junio de 1954 en la ciudad de san Cristóbal. Hijo de Daniel Mateo y de Juana María Mojica. Realizó sus estudios primarios en el Instituto Politécnico Loyola y de bachillerato en el Liceo Manuel María Valencia en la ciudad de San Cristóbal. Sus primero pasos en el teatro los encaminó en la Escuela Nacional de Bellas Artes en donde estudió Teatro y Declamación en lo sesenta. Además estudió Paleografía en el convento de los dominicos con Fray Vicente Rubio, Bibliotecología en la Biblioteca Nacional; Museografía en el Museo de las Casas Reales y Ciencias Auxiliares de la Historia, en el Museo de Hombre Dominicano. En los años setenta y ochenta se destacó en varias obras de teatro en principales escenarios de la cuidad capital y del resto del país, entre ella:

a) Duarte Fundador de la República, bajo la dirección de Franklin Domínguez (1976).

b) El primer voluntario de Junio, bajo la dirección de Franklin Domínguez (1979).

c) En las manos de Dios, Grupo de Teatro de Bellas Artes (1978).

d) Salomé, bajo la dirección de Jean Luis Jorge (1981).

e) Los hijos de Fénix, bajo la dirección de Giovanny Cruz (1977).

f) Telenovela Dominicana La Sangre, bajo la dirección de Jimmy Sierra, representando el controversial personaje de Lilís.

El nombre de Roberto Mojica está inscrito en la actuación de muchas obras más del teatro contemporáneo dominicano. En la ciudad de San Cristóbal a engrandecido el aura cultural, escribiendo páginas de gloria en la mayoría de sus actividades en los último treinta años. Fue miembro del grupo de poesía coreada Calíope bajo la dirección del profesor servio Uribe. También del grupo teatral La Rueda. En esta provincia dirigió los grupos teatrales El árbol, Abriendo Caminos, el del Club Enriquillo de madre vieja, el Salomé Ureña de Cambita, El Quisqueya La Brava de Pueblo Nuevo, El Amante de Quisqueya de Niza y el Amante del Pueblo de Ingenio Nuevo. También dirigió el grupo teatral infantil del Instituto Politécnico Loyola y el del Liceo Enedina Puello Renville, así como el grupo de poesía coreada de Instituto Preparatorio de Menores (Reformatorio).

Es uno de los activistas culturales más importantes de San Cristóbal. Ha hecho importantes investigaciones históricas de la fundación y conformación de la ciudad y provincia de San Cristóbal con grandes aportes para las nuevas generaciones. Desde el año 1992 dirige la Biblioteca Municipal de esta ciudad. Es un hijo meritorio de este pueblo de San Cristóbal, orgullo de esta provincia.

Mojica era un trabajador cultural. La Fundación Sol Naciente siempre lo recordará; murió de una manera inhumana: solo, sin apoyo y totalmente en la miseria en el año del 2008.

Roberto Mojica,fue siempre uno de los abanderados de la realizacion de unas fiesta patronales,en las cuales se colocara por delante,las manifestaciones cultiurales de San Cristobal,llegando a crear un movimiento conformado por importantes personalidades,el cual tuvo su climax en el año de 1978,a raiz de la perdida del poder por parte de Joaquin Balaguer,en donde se llevò a cabo una fiestas patronales netamente culturales
En ese entonces,la gobernacion de San Cristobal no programò la realizacion de la fiesta patronales,y la organizaciones progresistas de San Cristobal,asumieron la realizacion de las mismas,con una agenda netamente cultural,pero,mas adelante,el proyecto fracazò y de nuevo fue asumida por la gobernacion de San Cristobal

Poco de historia de San Cristobal

Las primeras exploraciones en San Cristóbal se remontan al inicio de la conquista y colonización de la Española con el Segundo viaje de Colón en 1493.

Según Emiliano de la Rosa, entre las varias haciendas, hatos y estancias, que durante la era colonial española existieron en el Partido de los Ingenios de Nigua (hoy San Cristóbal), se encontraba la hacienda de San Cristóbal, la que con ingenio, ermita y cementerio, existía ya para el año 1606, según el censo de vecinos levantado por el gobernador Don Antonio de Osorio, siendo los dueños de dicha hacienda los hermanos «Álvaro Serrano». Para 1780, contaba con 87 esclavos al servicio de su amo, que era en ese momento el señor Antonio de Zárraga.

La creación de esta población se atribuye al adelantado Don Bartolomé Colón al final del siglo xv. Según el historiador Del Monte y Tejada, la formación del poblado se acredita a Miguel Díaz, quien huyendo del castigo que le esperaba de las autoridades de «La Isabela» (primera ciudad creada por Colón en América), por una riña que había sostenido con un paisano suyo, se trasladó a este lugar donde se amancebó con una indígena que respondía al nombre de Catalina, que según la leyenda, no la historiografía, ante el temor de ser abandonada por su cónyuge, le reveló la existencia de un lugar donde se encontraban los yacimientos de oro; Díaz entonces retornó a La Isabela para informar a las autoridades coloniales de su hallazgo, pero no sin antes hacer un pacto con Catalina de que el volvería.

Existen tradiciones que se transmiten de generación en generación. Algunas de ellas nos van creando un sentido de pertenencia a un lugar y son la entrada para ir conformando una comunidad, por ejemplo, las fiestas patronales que se realizan en los pueblos, los barrios y las colonias de nuestro país.

Diversos elementos de estas fiestas patronales tienen sus orígenes desde la época prehispánica y podemos encontrarlos en los códices; otros más fueron incluidos a partir de la llegada de los españoles, conformando una combinación de manifestaciones culturales y religiosas que han perdurado hasta la actualidad.

Diversos elementos de las fiestas patronales tienen sus orígenes desde la época prehispánica.

los españoles traen sus ideas a partir de sus propios grupos religiosos y sus devociones a determinados santos, sobresaliendo la devoción a las cruces, a Jesucristo y a la Virgen María, dependiendo de la orden religiosa a la que se pertenece, pero adaptándose a las creencias a los dioses que ya se tenían en esa región los ahora nombrados pueblos originarios.

“Esas lógicas hacen que se vea el entrecruzamiento de las multiculturas, porque los españoles traen su fe y en el México prehispánico había una variedad de grupos que constantemente estaban en comunicación y en movimiento, entonces estas multiculturas se mezclan haciendo surgir una tradición católica con raíces profundas, pero que también es regional, porque, si bien la religión cristiano católica se extendió por todo el territorio, no en todos lados la devoción se manifestaba de la misma forma”.

Antigua tradición

La tradición de venerar a través de una fiesta está presente desde la época prehispánica, ya que algunos elementos de la naturaleza como el Sol, la Luna, la lluvia o el aire eran convertidos en dioses y entorno a su figura se expresaba cierta devoción. La doctora Galicia Gordillo explica en su artículo Fiestas patronales. Espacios de expresión y sincretismo religioso, que esto ocurrió porque se imprimió “forma, significado y función a la naturaleza para mantener vínculos de comunicación con ella y poder entenderla”.