NUEVA YORK.- El vicecónsul dominicano en esta ciudad, Julio César Mateo (Yulín), desmintió categóricamente las versiones que circulan en algunos medios digitales sobre supuestas declaraciones en contra del presidente Luis Abinader. Aseguró que sus palabras fueron dirigidas exclusivamente a la defensa de las bases del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en Nueva York, que, según él, no han sido tomadas en cuenta en las designaciones diplomáticas.
Mateo, quien también es presidente de la seccional del PRM en Nueva York, enfatizó que su reclamo fue en favor de los militantes del partido en el exterior. “Nunca hablé mal del presidente. Lo que dije fue que hay que tomar en cuenta a quienes han trabajado por el partido en esta ciudad y que, lamentablemente, se están nombrando personas ajenas al PRM en los consulados y otras posiciones clave”, aclaró.
El vicecónsul resaltó que su labor al frente del PRM en Nueva York ha sido defender y fortalecer la base del partido, asegurando que el presidente Luis Abinader conoce su capacidad de trabajo y su compromiso con la organización. “Soy un hombre del presidente y no tengo ningún derecho ni necesidad de hablar mal de él. Mi única misión es velar por las bases del PRM en esta ciudad y garantizar que sean reconocidas como se merecen”, afirmó.
Asimismo, Mateo destacó el papel fundamental que desempeñó en el proceso electoral para la elección de los diputados del exterior, reafirmando su compromiso con la comunidad dominicana en el extranjero.
Por otro lado, hizo hincapié en la necesidad de un proyecto de protección para la diáspora, subrayando que Nueva York no debe ser vista solo como una fuente de recaudación, sino como una comunidad con necesidades urgentes. “Aquí hay tantos pobres como en República Dominicana, y cuando alguien fallece, tenemos que hacer colectas para repatriar su cuerpo. No podemos seguir permitiendo que nuestras bases sean olvidadas”, expresó.
Con esta declaración, Julio César Mateo busca esclarecer la información y reafirmar su compromiso con la militancia del PRM en Nueva York, dejando claro que su discurso fue en defensa de los perremeístas y no una crítica al presidente de la República.