Por: VICTOR GARCIA SANTANA

Debilidades adicionales a las mencionadas en la primera parte, se reseñan: 3) la implementación de nuevos instrumentos de políticas sin darle un tiempo adecuado a las existentes para que maduren, 4) ausencia de políticas preventivas que estén  a tono con la visión de desarrollo sustentable y, en cambio, la prevalencia de políticas, entendidas como reactivas y correctivas, que se constituyen en paliativos, 5) diseños de políticas hechos de arriba hacia abajo y no viceversa como se sugiere, resultando en soluciones rígidas y predeterminadas, sin opciones alternativas.

6) las políticas son confusas, y aparentan estar más inclinadas a lo relacionado con el aprovechamiento y comercialización de los agregados, y no a los impactos ambientales que pueden derivarse de la actividad. Un indicador de que los problemas en el sector de los agregados no  han sido abordados a plenitud.

7) como política la que tiene mejor expresión es la sobre regulación. Esto es un indicador  de la no disponibilidad de la  identificación  adecuada del problema previo al  diseño políticas que puedan aportar resultados positivos.  Como muestra de la sobre regulación encontramos casos como el de proyectos que estando clasificados en una  categoría de impacto y en corto plazo se le reasigna una mayor o actividades que se rigen por la ley 146-71 y también tienen que ajustarse al sistema de control y seguimiento de tickets del Ministerio de Medio Ambiente.

8) la adopción de políticas generalizadas, nacionales. Cuando en la cobertura de las políticas lo que debe considerarse son las particularidades ambientales de cada proyecto o zona del territorio.

9) la ley 64-00 absorbe a la 123-71. De acogerse a la ley,  deberían generarse dos documentos. Uno que sería de una concesión o permiso de explotación, que tienen que ser  aprobados por el Poder Ejecutivo, y el  otro una licencia o permiso ambiental. Las llamadas «Autorizaciones Ambientales», es una figura que no está contenida en la ley 64-00, fusiona los permisos, emitiéndose solo uno y convierte a los miembros de la Comisión de Concesiones y Permisos de la ley 123-71 en evaluadores ambientales. 

10) al sector de la extracción de agregados no se le ha considerado parte de la Estrategia Nacional de Desarrollo 2030, eso impide reconocer la necesidad  de implementar políticas integrales que garanticen al país el  abastecimiento futuro de estos materiales.

De la cronología y el análisis de las 10 debilidades encontradas en ese momento, año 2017, se pudo concluir que el diseño e implementación de políticas duraderas, con fortaleza jurídica y que aseguraran la extracción de agregados con bajo impacto ambiental, continuaba siendo un reto para el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales. A partir del año 2017, hasta ahora, no se dispone de informaciones de acciones de políticas tendentes a robustecer al sector de los agregados.

Las construcciones en la República Dominicana responden a  un modelo cultural sustentado en el uso de concreto y varilla, que representa cerca del 85% y el otro 15% en acero y otros materiales. Los agregados son parte de ese sector, que es uno  de la economía con mejores indicadores  anuales de crecimiento y con un importante impacto en el desarrollo  país.

Se necesitan políticas para poder manejar de forma eficiente y con bajos riesgos ambientales las extracciones de agregados; una responsabilidad que es del Ministerio de Medio Ambiente. Esta institución para poder diseñar políticas deberá comenzar fortaleciendo sus capacidades y,  a la vez haciendo un diagnóstico amplio que tenga una elevada certidumbre. En el sector de los agregados las informaciones son escasas y a las que se puede tener acceso están dispersas.

En el sector de los agregados existe ausencia de informaciones vitales como la demanda nacional, regional y provincial de agregados, que sean confiables; tampoco se conoce el porcentaje de las extracciones ilegales que entra al mercado. Todo esto  dificulta identificar de manera correcta los problemas antes de  diseñar las políticas. Ese diagnóstico tiene que ser tan amplio, que recoja las formas como están articulados los grupos de intereses en torno a las extracciones y procesamiento de agregados.

El diagnóstico sería la herramienta idónea para el diseño de las políticas del sector de extracción de agregados, desde los escenarios de corto, mediano y largo plazo. Con una visión de corto plazo,  en el año 2011, siendo Viceministro de Suelos y Aguas, logramos, con recursos tecnológicos y poca intervención humana,  diseñar un proyecto  piloto para la zona de San Cristóbal; que en una primera etapa se esperaba pudiera reducir las actividades ilegales entre un 70 y 80%. En el 2012 lo dejamos listo para su puesta en marcha.

La urgencia de las políticas de mediano y largo plazo podemos verla en una rápida revisión de las actuales canteras de sedimentos fluviales e in situ, en las cuales se aprecia el agotamiento  acelerado de éstas. En provincias como La Vega, Santiago, Puerto Plata y otras,  el sector está en un estado que pudiera  definirse de crítico, lo que favorece las extracciones ilegales en los cauces de los ríos. Una situación similar ocurre la Zona Sur, principalmente en San Cristóbal y Baní, que son las suplidoras de agregados del Distrito Nacional, provincia Santo Domingo.

Como políticas de mediano y largo plazo Medio Ambiente tendría que involucrarse  en la identificación de áreas con potencial de extracción o producción de agregados, sean las fuentes por arrastre y depósito de sedimentos o de in situ. La ubicación detallada, de esas posibles fuentes,  es necesaria para planificar el futuro del sector construcción que se sustenta en agregados. Esto también ayudaría a que la institución se convierta en un ente activo del ordenamiento territorial, una tarea que aún tiene pendiente el país.  

Saber las reservas o fuentes de agregados a nivel nacional, para la planificación de mediano y largo plazo, aún de manera preliminar, unido a informaciones de demanda estimada por región, se constituiría en una base confiable para el otorgamiento de permisos. Las construcciones de la nueva presa de cola de Barrick y de la carretera Santo Domingo-Puerto Plata, anunciada por el Presidente, son dos ejemplos de la importancia que tiene conocer y tener control de las reservas de agregados. Los agregados para esas construcciones quizá hoy día sea una preocupación.

Varias alternativas se han estado planteando para la planificación de mediano y largo plazo del sector de los agregados. En primer orden está la de producir agregados a partir de in situ (roca en su estado original). Eso es posible, pero cuando revisamos el mapa geológico del país nos hayamos  que las formaciones rocosas que podrían tener las propiedades ingenieriles, para la elaboración de concreto, están distantes de las principales ciudades de consumo y/o en zonas ambientalmente frágiles.