Mientras la Organización de Estados Americanos (OEA) señala a los culpables por la crisis en Haití, la situación continúa empujando a los ciudadanos de ese país a emigrar por canales no oficiales, sobre todo por peligrosas rutas marítimas, a que aumente la inseguridad alimentaria y a que miles de niños estén en riesgo de desnutrición aguda.

Para Edwin Paraison, excónsul haitiano en la República Dominicana, el comunicado del organismo es propicio para recordar su propuesta de una conferencia internacional para evaluar la situación y determinar un nuevo modelo de cooperación para Haití. “Es lo que Haití necesita para salir de la crisis”, expresó Paraison.

El director ejecutivo de la Fundación Zile espera que la República Dominicana, quien comparte la isla con Haití, empuje la propuesta en el marco de la Alianza para el Desarrollo en Democracia que realizó con Costa Rica, Panamá y Ecuador que se adhirió recientemente.

La OEA señaló el fracaso de la comunidad internacional durante 20 años de presencia en Haití y abogó por un nuevo modelo de cooperación para el país más pobre del hemisferio, que le permita salir de grave crisis y crear institucionalidad.

También reconoció que la solución a la crisis depende de los haitianos, resaltó que la comunidad internacional tiene un papel que desempeñar por la cuenta que debe pagar en Haití.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) advirtió que en Haití el hambre aumentará en medio de la inflación creciente, los altos precios de los alimentos y el combustible y el deterioro de la seguridad.

Hay otros asuntos

El analista internacional Iván Gatón calificó de oportuno el comunicado de la OEA, pero dijo que le preocupa que la comunidad internacional realmente actúe en Haití porque sus principales actores están en una lucha geopolítica.

Gatón indicó que, a pesar de la sinceridad de la OEA, no se reconoció que la República Dominicana “siempre ha sido” solidaria con Haití, a pesar de sus limitaciones y de las deudas sociales que tiene con sus propios ciudadanos.