Santo Domingo RD. – La Asociación para el Fomento de las Energías Renovables (ASOFER) define como alarmante y preocupante las recientes y recurrentes publicaciones de artículos de prensa e informes de escaso rigor, así como la presencia de campañas en redes sociales que pretenden atacar la instalación de paneles solares en techos de hogares y empresas dominicanas, sugiriendo que la generación distribuida y los incentivos a las energías renovables van en detrimento de las finanzas del Estado. El objetivo de estas publicaciones es intentar responsabilizar y culpar a la generación distribuida de todos los males que afectan al sistema eléctrico dominicano.
Ante lo absurdo de estos argumentos, nos preguntamos, ¿quién paga estas campañas? ¿a quiénes benefician? Naturalmente, los sectores interesados detrás de estas publicaciones no están pretendiendo buscar soluciones a la solvencia estatal y al déficit del sector eléctrico dominicano. Más bien están buscando propugnar por la consecución de su agenda e intereses particulares, y con ello mantener su monopolio.
Desde el año 2007, el Estado dominicano, con criterio acertado, a través de sus políticas, ha incentivado y promovido la generación distribuida, tanto en hogares como en empresas, porque ha comprobado que estos sistemas aportan beneficios a la economía dominicana y permiten alcanzar los objetivos y los compromisos medioambientales asumidos.
Asimismo, las empresas distribuidoras de electricidad, Edesur, Edeeste y Edenorte, facilitan y apoyan, en la medida en la que sus recursos lo permiten, el crecimiento y la integración de los sistemas renovables en sus redes de distribución. Sin embargo, contrario es el comportamiento asumido por los sistemas aislados, quienes se oponen a facilitar la integración de sistemas renovables a sus redes, alegando siempre excusas y dificultades técnicas inexistentes. Lo cual sale a relucir una vez que ejecutan por cuenta propia los proyectos que anteriormente habían prohibido a otras empresas.
Es lamentable que se propaguen publicaciones que sugieran la eliminación de los incentivos fiscales que ofrece la Ley 57-07 a los sistemas renovables, los cuales representan el 0% del PIB y generan ingresos enormes al Estado. Incentivos que son necesarios para el fomento de la energía renovable y positivos para las finanzas del Estado. Cada incentivo otorgado se recupera, por mucho, a corto plazo. También, resulta ser una inversión a largo plazo, que retorna al Estado multiplicada por más de diez, al incrementar la recaudación a través de las empresas que instalan paneles solares, que devuelven al fisco al volverse más competitivas y reducir sus gastos.
Los problemas del sector distribución no los genera la generación distribuida. Al contrario, ayudan a reducir las pérdidas técnicas en los conductores de media y baja tensión en un 36%. La energía se produce y se consume en el mismo lugar y no tiene que recorrer largas distancias desde los centros de generación hasta los centros de consumo. Estudios independientes realizados por la Agencia de Cooperación Alemana (GIZ) dentro del Programa Transición Energética, han demostrado que las redes de distribución pueden admitir mucha más energía distribuida y que la regulación es muy restrictiva, con límites que no tienen soporte técnico.
La generación distribuida apenas representa el 2% de la energía que circula por las redes de distribución, y más del 60% de esta energía renovable, no llega a viajar por las redes de distribución, ya que se consume en los lugares dónde se produce. ¿Realmente parece que este 2% es el responsable de los problemas de la distribución eléctrica? Realizar este planteamiento resulta, como mínimo, no tomarse en serio un tema de importancia capital para el país.
Marvin Fernández, presidente de ASOFER, plantea que la Superintendencia de Electricidad (SIE), como ente regulador, debe realizar, con carácter de urgencia, los estudios de penetración fotovoltaica en todas las empresas distribuidoras de electricidad, incluyendo los sistemas aislados, así como definir las tarifas eléctricas de todos los sistemas aislados. Asimismo, debe fiscalizar a aquellas empresas que violan la regulación vigente. Agregó además que ASOFER nació ante la necesidad de tener un ente que defendiera las energías renovables ante la propuesta fiscal del 2012. Hoy al igual que en el 2012, nos levantamos en defensa de la República Dominicana y de su crecimiento renovable, porque tenemos los recursos naturales, las tecnologías, el compromiso país, y un sistema eléctrico deficiente que evidentemente necesita ayuda.