La desaceleración de las exportaciones en este 2023 le recuerda al país la necesidad de diversificar los destinos de exportación y de impulsar políticas de desarrollo que estimulen la producción nacional, advierte el Ministerio de Economía en un documento en el que desarolla un balance del año y los desafíos.

Las exportaciones totales entre enero-octubre del presente año, ascendentes a 10,034.14 millones de dólares, cayeron 4 % si se comparan con el mismo periodo del año pasado, siendo las del régimen nacional las más afectadas, con una caída del 16.37 %, de acuerdo con datos de Aduanas.

«El impacto mayor ha sido dada la baja del precio de los minerales, particularmente el oro y el ferroníquel, que tienen un peso específico e importante en nuestra matriz exportadora«, dijo ayer Biviana Riveiro, directora ejecutiva del Centro de Exportación e Inversión de la República Dominicana (ProDominicana), en el Palacio Nacional.

Las exportaciones de oro y plata cayeron 19.45 % entre enero-octubre si se comparan con igual periodo del 2022. Esto también explica la caída del 29.59 % de las exportaciones a Suiza, país europeo donde se refina gran parte del oro que se extrae en el mundo.

Haití en picada

Haití, el segundo destino de las exportaciones nacionales, decreció 16.53 %, para 84.73 millones de dólares menos en exportaciones. En septiembre pasado el Gobierno dominicano dispuso el cierre del comercio con ese país como medida por su oposición a un canal de trasvase que se construye del lado haitiano del río Masacre, en Juana Méndez.

«La notable desaceleración de las exportaciones de bienes, la cual respondió a factores tanto de demanda (disminución de la actividad económica a nivel global, especialmente por parte de los principales socios comerciales) como de la oferta (reducción de la producción y exportación de oro y ferroníquel) debe hacer recordar la necesidad de diversificar los destinos de exportación«, dice el ministerio.

También, la necesidad «de  impulsar políticas de desarrollo productivo que estimulen el crecimiento de la productividad tanto general como en actividades clave que contribuyan a ganar competitividad internacional». «Esto concierne tanto a las exportaciones nacionales, que han sido las más afectadas, como a las de zonas francas«.

Observa que, en el caso de las exportaciones nacionales, «los aprendizajes tecnológicos en agricultura y el mejoramiento de la calidad de las manufacturas parecen esenciales».

Las zonas francas suben

Dentro del sector de exportaciones, el que exhibe cifras positivas es el de zonas francas. Las de este régimen, para el periodo enero-octubre del 2023, ascienden a 6,743.01 millones de dólares, para un aumento del 3.26 % si se comparan con el mismo perido del 2022.

Sin embargo, el ministerio indica que, «en el caso de las zonas francas, se hace necesario participar en nuevas actividades y cadenas globales de valor que requieran mayor sofisticación de los procesos productivos y que creen empleos de más calidad, que demanden mayor nivel de cualificación».

Turismo aporta, pero…

El ministerio señala que, «aunque el sector turismo ha desempeñado un papel crucial en el mantenimiento del crecimiento económico en terreno positivo, su vulnerabilidad frente a eventos climáticos extremos y el aumento en la frecuencia de estos fenómenos en los últimos años, subrayan la necesidad de diversificar la estructura productiva de la economía dominicana, de la mano de la adaptación de este sector».

Ante el panorama, reitera la necesidad de elevar la calidad de la educación al jugar «un rol central en el proceso de transformación y modernización productiva, de mejoramiento de la calidad de los empleos y de fortalecimiento de la competitividad«.