Aunque en las últimas semanas los registros de casos de dengue mantienen una tendencia de reducción, las autoridades sanitarias advierten que los mismos podrían empezar a registrar incrementos en las próximas semanas, dadas las condiciones climáticas y el tradicional comportamiento epidemiológico del virus.

Mientras en lo que va de año, el sistema de vigilancia registra 6,403 casos sospechosos de dengue y continúa en espera de la confirmación de parte de la comisión de auditoría médica de las nueve muertes sospechosas que se han notificado hasta la fecha.

De los casos sospechosos reportados, el reporte epidemiológico indica que 5,695 casos cumplen con la definición de casos de dengue y que 514 de ellos han sido confirmados mediante pruebas de laboratorio.

“Esperábamos que empezara a subir ahora en abril-mayo, pero se ha mantenido a la baja. Y lo que queremos es que la elevación natural que viene, sea lo más baja posible, por eso estamos en la calle”, señaló Pérez, al referirse a la jornada nacional de movilización social contra el dengue que lleva a cabo el Ministerio de Salud Pública junto a diferentes organizaciones de la vida nacional.

La jornada contra el dengue busca eliminar los criaderos del mosquito transmisor de la enfermedad, que se cría en aguas limpias. Incluye limpieza, descaharrización, orientaciones y visita a hogares.

El informe de las intervenciones de acuerdo a los registros del Ministerio de Salud Pública abarcó en dicho período 117,763 viviendas visitadas. Entre los recipientes encontrados que acumulan agua donde se cría el mosquito transmisor del virus se encuentran tanques, botellas, gomas, floreros, latas, entre otros.

Durante las intervenciones, de acuerdo al reporte del Ministerio de Salud Pública, se eliminaron 71,623 criaderos de mosquitos mediante acciones de botar el agua acumulada, voltear los cacharros o eliminarlos.

Con esas intervenciones, las autoridades buscan movilizar e integrar a la sociedad con acciones dirigidas a evitar una alta incidencia de dengue durante este año, que de acuerdo a las alertas emitidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) está teniendo un comportamiento altamente epidémico en la región.

El año pasado se enfrentó una epidemia de la enfermedad que dejó 62 muertes confirmadas por auditoría médica y afectó a cerca de 28 mil personas.