El actual episodio climático de El Niño alcanzó su máximo el pasado diciembre como uno de los cinco más fuertes jamás registrados, pero, pese a que se está debilitando gradualmente, afectará al clima mundial hasta el punto de que seguirán los récords de calor en casi todas las áreas terrestres al menos hasta el próximo mes de mayo.

Así lo asegura este martes la Organización Meteorológica Mundial (OMM), agencia especializada en el tiempo, el clima y el agua, en su última actualización del boletín ‘El Niño/La Niña Hoy’.

El boletín indica que hay un 60 por ciento de probabilidades de que El Niño persista en el trimestre entre marzo y mayo, con sus consiguientes impactos en las temperaturas al alimentar el calor atrapado por los gases de efecto invernadero procedentes de actividades humanas. La Niña, que es la fase fría de El Niño, podría desarrollarse más adelante, pero sus probabilidades son actualmente inciertas, según la OMM.

Cada dos a siete años

El Niño ocurre cada dos a siete años de media y por lo general dura de nueve a 12 meses. Es un patrón climático natural asociado con el calentamiento de la superficie oceánica en el Pacífico tropical central y oriental. Influye en los patrones meteorológicos y de tormentas en diferentes partes del mundo. Pero tiene lugar en el contexto de un clima que está siendo cambiado por las actividades humanas.

El Niño ocurre cada dos a siete años de media y por lo general dura de nueve a 12 meses

Saulo añadió que «las temperaturas de la superficie del océano en el Pacífico ecuatorial reflejan claramente El Niño». «Las temperaturas de la superficie del mar en otras partes del mundo han sido persistentes e inusualmente altas durante los últimos 10 meses. La temperatura de la superficie del mar de enero de 2024 fue, con mucho, la más alta registrada para enero. Esto es preocupante y no se puede explicar solo por El Niño«, explica. El Niño suele tener el mayor impacto en el clima global en el segundo año de su desarrollo, en este caso 2024.

Según una actualización sobre el clima estacional mundial publicada por la OMM que acompaña a su actualización sobre ‘El Niño/La Niña Hoy’, se espera que las temperaturas de la superficie del mar estén por encima de lo normal en gran parte de los océanos del mundo e influyan en los patrones regionales de precipitaciones.

Alcanzó su punto más fuerte en Diciembre

El actual fenómeno de El Niño, que se desarrolló en junio de 2023, alcanzó su punto más fuerte entre noviembre y enero. Mostró un valor máximo de aproximadamente 2,0 °C por encima de la temperatura media de la superficie del mar de 1991 a 2020 para el Pacífico tropical oriental y central. Esto lo convirtió en uno de los cinco episodios de El Niño más fuertes de la historia, aunque fue más débil que los de 1997-1998 y 2015-2016.

El Niño está asociado con un aumento de las precipitaciones que conlleva inundaciones en el Cuerno de África y el sur de Estados Unidos, y un ambiente inusualmente seco y condiciones cálidas en el sudeste asiático, Australia y el sur de África. Ha exacerbado la sequía en el norte de América del Sur y también ha contribuido a condiciones más secas y cálidas en partes del sur de África.

«Los eventos de El Niño tienen un gran impacto en las sociedades y sus economías»

«Los eventos de El Niño tienen un gran impacto en las sociedades y las economías. Los pronósticos estacionales precisos de la comunidad de la OMM ayudaron a los países a prepararse con antelación para tratar de limitar los daños en sectores sensibles al clima, como la agricultura, los recursos hídricos y la salud. Las alertas tempranas de fenómenos meteorológicos y climáticos extremos asociados con El Niño han salvado innumerables vidas», apuntó.

El Niño y La Niña son los principales impulsores del sistema climático de la Tierra, pero no los únicos. También hay otros fenómenos climáticos, como la Oscilación del Atlántico Norte, la Oscilación del Ártico y el Dipolo del Océano Índico.