La incertidumbre sobre si el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, renunciará al cargo el próximo lunes 29, tras una denuncia contra su esposa por presunta corrupción basada en publicaciones de prensa, abre una etapa inédita en España con las elecciones regionales catalanas y las europeas a la vuelta de la esquina.

El anuncio de Sánchez este miércoles, en una misiva dirigida a la ciudadanía publicada en la red social X, cayó como una bomba en el escenario político español, que este jueves reaccionó de manera contundente para arropar al presidente, en el caso de los miembros del Gobierno y las formaciones de izquierdas, o para criticar su actitud, considerada «victimismo» por la oposición de derechas (Partido Popular) y la ultraderecha (Vox).

En paralelo a las reacciones políticas, la Fiscalía Provincial de Madrid solicitó el archivo de la investigación abierta a la mujer del presidente tras la denuncia interpuesta en un juzgado por la organización de ultraderecha Manos Limpias.

El Colectivo de Funcionarios Públicos Manos Limpias es un «sindicato» fundado en 1995 por Miguel Bernad que ha interpuesto todo tipo de denuncias ante lo que considerara corrupciones políticas o económicas con lesión para el interés general.

Berard fue recientemente absuelto por el Tribunal Supremo tras ser condenado por la Audiencia Nacional española por extorsionar a bancos y empresas.

Sin indicios de delito, según la Fiscalía

El Ministerio Fiscal argumentó que no hay indicios de delito que justifiquen la apertura de un procedimiento penal contra la esposa de Sánchez, precisaron ayer a EFE fuentes conocedoras del caso.

Indica además que uno de los empresarios que resultó adjudicatario de licitaciones de 10 millones de euros organizó más tarde un máster que dirige la mujer de Sánchez en el Africa Center, del centro de estudios Instituto de Empresa.

Según Manos Limpias, la compañía aérea española Air Europa «pactó pagar 40.000 euros al año al Africa Center de la denunciada» y que «el acuerdo entre Globalia (propietaria de la aerolínea) y el Instituto de Empresa incluía la entrega de 15.000 euros al año en vuelos de primera clase para la denunciada y su equipo».

Ahora le corresponde al juez, dice, comprobar si dichas informaciones periodísticas son ciertas o no.

En la nota, Bernad ve «inaceptable» la reacción de Sánchez al tacharlos de «organización ultraderechista» y dar a entender que forman parte «de una campaña derechista contra él, lo cual -dijo-es falso».

Apoyo del la izquierda y críticas 

de la derecha y la ultraderecha

Tras comunicar Sánchez a los ciudadanos a través de la misiva en la red social X su decisión, los miembros del Gobierno y otros dirigentes socialistas y de formaciones de izquierdas le mostraron su apoyo en masa.

Mientras, la oposición conservadora y de la extrema derecha (Vox) coinciden en acusarlo de «victimista».

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, consideró una «frivolidad inaceptable» que Sánchez se haya tomado cinco días para reflexionar sobre una posible dimisión y dijo que es un insulto a los votantes.

«Ha dicho que se toma cinco días para pensar en si mismo y lleva cinco años pensando en si mismo. Basta ya. Ningún español puede abandonar y eludir sus responsabilidades y mucho menos el que ostenta la presidencia del Gobierno», dijo Núñez Feijóo en rueda de prensa tras afirmar que en España nadie está al margen de la ley.

La decisión de Sánchez llega en un escenario político complejo en España, a dos semanas de las elecciones regionales catalanas, cuya campaña empieza hoy, y con las europeas en junio.

Esta medianoche comienza la campaña catalana en la que el presidente del Gobierno no estará el fin de semana apoyando al candidato socialista, Salvador Illa, quien encabeza las encuestas.