La ONU alertó este viernes del deterioro de las condiciones de vida de las mujeres y las niñas en Haití, a causa de la violencia de las bandas, lo que ha obligado al desplazamiento de miles de civiles, en su mayoría mujeres, y dificultando enormemente el acceso a los servicios sociales básicos, empeorando aún más la precaria situación en este país.

«Hoy en día, demasiadas mujeres y jóvenes en Haití son víctimas de la violencia indiscriminada cometida por bandas armadas», afirma la coordinadora residente y de Asuntos Humanitarios de la ONU en la nación caribeña, Ulrika Richardson, en un comunicado emitido por el Día Internacional de la Mujer.

Luchar para poner fin a la violencia contra las mujeres en Haití e invertir en ellas «es una condición ‘sine qua non’ para garantizar una sociedad justa, próspera y pacífica», añadió Richardson

La violencia sexual contra las mujeres y las niñas «se utiliza como arma de guerra, intimidación, control territorial y dominación«, denunció la ONU en un contexto en el que la presencia operativa de las organizaciones que trabajan en prevención de la violencia de género en los centros de desplazados internos se ha reducido o suspendido y la mayoría de los puntos de servicio de este tipo están cerrados por razones de seguridad y acceso.

«Para lograr una mejora duradera de la seguridad y de la situación sociopolítica del país, es imperativo invertir en las mujeres promoviendo su participación en los distintos órganos de gestión del país, incluso a nivel político», afirmó, por su lado, María Isabel Salvador, representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas en Haití.

Si la parálisis del área metropolitana de Puerto Príncipe continúa durante las próximas semanas, a causa de la actual crisis de violencia, casi 3,000 mujeres embarazadas podrían verse privadas de acceso a la atención sanitaria esencial, y cerca de 450 de ellas podrían sufrir complicaciones obstétricas potencialmente mortales sin asistencia médica cualificada, según la ONU.

Unas 521 supervivientes de violencia sexual podrían carecer de atención médica a finales de marzo.

La capital de Haití, Puerto Príncipe, está sometida a una grave situación de terror impuesta por bandas armadas, agravada por los acontecimientos de la noche del 2 al 3 de marzo en la prisión civil de Puerto Príncipe y en la prisión de Croix-des Bouquets, atacadas por las bandas, matando a policías y liberando a más de 3,000 presos.