Cuando el expresidente Leonel Fernández afirma que el juego “apenas comienza”, a propósito de los resultados de las elecciones municipales, y de que aún faltan las legislativas y presidenciales, el líder y candidato presidencial de la Fuerza del Pueblo intenta enviar un mensaje al electorado, pero especialmente a sus seguidores y a la oposición, en general, de que aquello fue una cosa, y la que viene es otra. En este momento, es un mensaje entendible, y hasta obligado. Los líderes de la oposición, en esta fase del proceso, necesitan levantar la moral de sus seguidores y, hacia afuera, convencer de que se perdió una batalla, pero no la guerra. Pero no es tan sencillo como borrar los cartones del bingo, porque lo que pasó en febrero está ahí, y no es posible desligarlo, en mayor o menor medida, del proceso venidero. Los resultados de febrero indican que el oficialismo está por encima de la oposición, que un bloque tiene mayor intención de votos que otro. Esa fue la realidad mostrada el 18 de febrero. Se argumenta que son procesos distintos, y que lo de aquello eran muchas elecciones en una, y es cierto, pero al mirar los números de todas esas elecciones, hay un patrón, un factor en común, y es el dominio del oficialismo.

Cambios de estrategia

Luego de las reacciones iniciales de la oposición tras los resultados del 18 de febrero, se imponían cambios de estrategia y hay algunas señales de que morados y verdes lo han entendido. La respuesta de Abel Martínez al discurso del presidente Luis Abinader fue novedosa y puso a la gente en el primer plano. El nuevo spot de Leonel Fernández también va por esa onda, aunque la expresión “solo hay una persona” confunde, porque en principio parece una oda al líder, aunque finalmente no lo sea. Hasta ahora, se observan esos destellos, pero aún falta mucho por ver. La creatividad e ingenio de la oposición estarán a prueba.