La procuradora general de la República, Miriam Germán Brito, dispuso una investigación en relación a la denuncia de la jueza Ana Lee Florimón, quien alegó ser víctima de persecución y acoso desde que fue apoderada del caso Calamar.

La magistrada dijo que la investigación que ordenó respecto a la denuncia de la jueza suplente del Segundo Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional debe reunir profundidad y equilibrio.

Sostuvo que dispuso la pesquisa luego de que la jueza alegara que es objeto de seguimiento tanto  ella como su familia, luego de algunas diferencias con miembros del Ministerio Público, a quienes atribuye este seguimiento.

La procuradora dejó claro que jamás auspiciaría, ordenaría ni toleraría este tipo de conducta que irrespeta derechos, habiendo sido víctima de esta práctica hace unos años mal podría reproducirla.

Manifestó que en vista de los desencuentros de la jueza Lee Florimón con dos magistrados en el curso del proceso que ha dado pie a este asunto, éstos no participarán como miembros de los investigadores «para no dar pávulo a versiones de encubrimiento».

Explicó que corresponde a otro cuerpo que no es el Ministerio Público pronunciarse al respecto, y que dependiendo de los términos, «una recusación no necesariamente es un agravio, salvo que use expresiones degradantes o injuriosas».

Consideró que hay en las afirmaciones de la jueza que plantean asuntos de extrema gravedad y es la afirmación de que por presiones del Ministerio Público se han producido traslados y sanciones de jueces.

“Esta afirmación contiene lo que considero dos conductas que no son suceptibles de ser toleradas, por una parte, el que presiona y por otra el que se deja presionar”, enfatizó Germán Brito.

Indicó que hubo una época en que los traslados eran una especie de sanción y que este aspecto ya ha sido objeto de reglamento para evitar ese abuso.

Comunicado de la procuradora Miriam Germán

Por diferentes medios han llegado a mí las informaciones de que la Magistrada Ana Lee Florimón, es objeto de seguimiento ella y su familia, luego de algunas diferencias con miembros del Ministerio Público, a quienes atribuye este seguimiento.

Dejo claro que jamás auspiciaría, ordenaría ni toleraría este tipo de conducta que irrespeta derechos, habiendo sido víctima de esta práctica hace unos años mal podría reproducirla. Por tanto, he ordenado una investigación al respecto que debe reunir profundidad y equilibrio. En vista de los desencuentros de la Magistrada Lee Florimón con dos Magistrados en el curso del proceso que ha dado pie a este asunto, éstos no participarán como miembros de los investigadores para no dar pávulo a versiones de encubrimiento.

No tengo ningún pronunciamiento con relación al hecho de que un juez(a) luego de una recusación aceptada, pretenda continuar conociendo un asunto, aprecio que corresponde a otro cuerpo que no es el Ministerio Público, y dependiendo de los términos, una recusación no necesariamente es un agravio, salvo que use expresiones degradantes o injuriosas.

Hay en las afirmaciones de la Magistrada asuntos de extrema gravedad y es la afirmación de que por presiones del Ministerio Público se han producido traslados y sanciones de jueces.

En mi desempeño al frente de la Procuraduría General de la República jamás he propiciado ni consentido lo que señala la referida Magistrada Ana Lee Florimón.

Esta afirmación contiene lo que considero dos conductas que no son suceptibles de ser toleradas, por una parte, el que presiona y por otra el que se deja presionar.

Hubo una época en que los traslados eran una especie de sanción, este aspecto ya ha sido objeto de reglamento para evitar ese abuso, hace años se produjo ese deleznable proceder

en contra de las Magistradas Rosanna Vásquez y Elka Reyes, al respecto, en un acto público censuré este proceder. Por tanto, mal podría yo auspiciar el retorno de esta práctica.

Esperamos que la denunciante, si lo cree pertinente, aporte los elementos que pueda poseer con relación a su denuncia, de todas formas, la investigación va con las características que mencioné antes.

LA DENUNCIA DE LA JUEZA

El pasado viernes la magistrada Lee Florimón, denunció que está siendo sometida a una persecución y que es perseguida por un automóvil de color blanco desde que está conociendo el caso.

La magistrada, quien subió a audiencia como suplente del Segundo Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, para dar a conocer un fallo reservado sobre una solicitud de prórroga, dijo que la persecución se extiende hasta un hijo que también se ha percatado de la presencia del vehículo.

La jueza se expresó en esos términos previo a remitir el expediente del caso Calamar a la Corte de Apelación del Distrito Nacional, para que decida si ella puede dar a conocer el fallo que tenía reservado, para darlo dos días ante de la recusación o por el contrario deberá conocerse de nuevo por la nueva jueza designada Franchesca Pontentini.

En el caso Calamar están involucrados Donald Guerrero, José Ramón Peralta y Gonzalo Castillo, ex ministros del gobierno del presidente Danilo