La actual Serie Final entre Tigres del Licey y Estrellas Orientales, ha mostrado como ambos equipos han parecido ser muy dominantes por dos juegos, pero parecer muy inferiores por otros dos.

Luego de que ambos conjuntos ganaron dos partidos consecutivos en la Serie Final, el descanso de ayer hace que hoy parezca que la serie comienza otra vez, pero ya no un 7-4, sino, al mejor de tres encuentros.
¿Bicampeonato?

El hecho de que ninguno de los últimos 9 campeones ha podido retener la corona, para el joven capataz de los Tigres es una inspiración extra, que se suma también al deseo de seguir sacando ventaja como los máximos ganadores de la pelota dominicana.

“Cuando uno mira hacia atrás se da cuenta de lo competitiva que ha estado la liga en los últimos 10 años, pero nosotros sabiendo que podemos repetir el título luego de que ha pasado tanto tiempo sin que nadie lo haga, nos pone esa meta”, dijo Gilbert.

Otro con el mismo pensar es el tercera base Dawel Lugo, quien enfatizó que todos en el equipo están en la misma página, alejados de las distracciones y enfocados en cada partido que viene.

“Todos estamos pujando el mismo objetivo, nadie anda tras cosas individuales o queriendo ser el héroe, lo que definitivamente se quiere es repetir el título”, sostuvo Lugo.

Afirmó que el uniforme de los Tigres tiene un peso muy grande, además de esa gran fanaticada que siempre los anima.

“Cuando salimos al terreno que vemos a todos los fanáticos apoyándonos, no solo aquí (estadio Quisqueya), sino también cuando viajamos, nos recuerda el gran compromiso que tenemos de entregarles otra corona”, añadió.

¿Qué ha pasado con las Estrellas?

Luego de ganar los primeros dos partidos de la Serie Final, los orientales han visto como los Tigres le han venido desde atrás, empatando la contienda y ahora colocándola al mejor de tres partidos.

En los primeros dos partidos, las Estrellas estuvieron excelente en materia ofensiva, con .338 de promedio de bateo colectivo, .412 de OBP, .479 de SLG y .891 en OPS. Muy contrario a los Tigres, que batearon solo .191.

Sin embargo, en los últimos dos partidos de la serie se viraron los papeles, siendo los Tigres el equipo que mejor capitalizó en el bateo, mientras que a los verdes se les hizo casi imposible anotar carreras, ya que de no ser porque en el noveno episodio del último partido pudieron marcar una inmerecida, iban a ser blanqueados en dos juegos consecutivos.

Los dos últimos zurdos abridores de las Estrellas, Andy Otero y Austin Davis, permitieron tres carreras en el primer episodio, que a la postre pesaron demasiado durante cada uno de esos partidos, terminando en derrotas para los orientales.