Un total de 800 agentes de la Unidad de Traslado de Alto Riesgo (UTAR) que moviliza a los tribunales a imputados de alto riesgo, principalmente vinculados en actos de corrupción, renunciaron al Cuerpo de Agentes de Vigilancia y Tratamiento Penitenciario Dominicano.

Así lo denunció Roberto Santana, experto en temas carcelarios, quien dijo que la renuncia de los agentes de la Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales, de la Procuraduría General de la República, es motivada por el deterioro del nuevo sistema penitenciario y sus precarias condiciones laborales.

Al hablar en el programa “Rumbo de la Tarde”, el ex asesor honorífico del Poder Ejecutivo en políticas de seguridad ciudadana y sistema penitenciario, sostuvo que otros agentes también presentaron sus renuncias, pero que no se la aceptaron. Santana dijo que cuando algunos del personal no se prestan a las mafias y las torturas que imperan en la Procuraduría General de la República, entonces lo que hacen las autoridades es que botan a los agentes.

Informó que se fue porque se creó en la Procuraduría de la República un gabinete porque las personas que sabían del tema penitenciario fueron dejadas fuera y que dicho Gabinete fracasó de tal manera que la ley penitenciaria no cuenta con un reglamento a dos años de ser aprobada dicha ley.

Descarta lucha de bandas

“En una celda no hay incendios que se puedan convertir en fuego bajo control, salvo que no lo provoquen. Entonces se dijo que era un cortocircuito; no, ahí le cerraron con candado para que la gente no saliera y la policía estaba ahí cuando eso ocurrió, donde estaban ellos”, adujo Santana.

Reiteró que en el penal de la Victoria hay una corrupción entre agentes de la policía y gente del narcotráfico, ventas de las camas, entre otros negocios y que solo al comandante del penal le deja un millón de pesos diariamente.