Pese a que el presidente Abinader acude a la ciudad de San Cristóbal cada seis de noviembre, al conmemorase el día de la constitucional cual se firmó en esta ciudad en año 1844,sus promesas no impactan en el cambio de las condiciones que experimentan la colectividad en sentido general.

El sistema cloacal, pese a que el gobierno de Abinader inauguró una planta de tratamiento de aguas cloacales que fue dejada casi terminada por el anterior gobierno, sigue siendo uno de los problemas mas acuciantes de la población de San Cristóbal.

Los barrios marginados continúan ahí sin que hasta el momento, el gobierno de Abinader de muestra de que le interesa el cambio en las condiciones de vida de sus residentes pues para ello, se requiere de una inversión significativa y no parece que se ande por esos caminos.

El sistema de transporte y vial, es en la actualidad un caos y las autoridades del gobierno central viven haciendo anuncios de soluciones como son la construcción de un elevado en el cruce de Madre Vieja y la ampliación de la calle que conduce hacia la Sirena entre otros proyectos que no cuadran.

Las márgenes del rio Nigua y que cruza de norte a sur la ciudad de San Cristóbal no parece ser una prioridad del presidente Abinader y hoy por hoy constituye una vergüenza para una ciudad cuna de la constitución  ya que eso demuestra el poco valor que se le da una fuente de agua tan significativa e histórica

El turismo, anda como chivo sin ley y no hay planes reales  que indiquen que al gobierno les interesa desarrollarlo para beneficio de los residente en la provincia