Existen recibos emitidos por el cabildo de San Cristóbal mediante el cual se comprueba el pago de entre cinco y diez dólares como pago de la entrada de la entrad a la Casa Caoba en los años del 1966 y 67,años después de la muerte del dictado Rafael leonadas Trujillo que se produjo el 30 de mayo del año 1961 fruto de u7na coartada que le tendieron algunos de sus colaboradores
La importancia histórica de esa edificación, constituía, desde la muerte del dictador una de loas atracciones mas importantes de la simiete democracia que se abria al mundo y todo el que visitaba la republica dominicana quería saber lo9 que allí se guardaba
Esta construcción de hormigón armado, que data del 1940, fue levantada en una superficie de 3,162 metros, repartidos en tres niveles.
Fue construida, en principio, por el agrimensor Emilio Espino, y luego ampliada por el ingeniero Félix Benítez Rexach, siendo retocada en otro momento por el ingeniero Bonet Báez, con su ayudante Ramón Velázquez.
De acuerdo con el escritor Guaroa Ubiñas Renville, cerca de la casa había una especie de edificio de dos pisos donde dormía parte del personal fijo. La primera planta, que fungía como garaje, daba paso a las otras dos que estaban protegidas del mundo exterior por unas ventanas anchas, de vidrio opaco.
Desde su altura se dominaba todo el llano y se alcanzaba a ver San Cristóbal, como también desde esta ciudad, quienes tenían conocimiento, podían saber cuándo “El Jefe” estaba en la casa. Lo determinaban, con solo observar si las luces de arriba estaban encendidas. Para acceder a la zona elevada que conducía hasta la casa, había que pasar por una puerta cuidada por una patrulla militar que, al principio, estaba al mando de un sargento y luego, por un teniente, refiere Renville en “La Hacienda Fundación”.
Pocos metros antes de esta puerta había una vivienda llamada la Casa Redonda, que era donde pernoctaba y vivía Trujillo mientras estaba allí, a finales de la década de los años 30, que fue cuando comenzó la construcción de la Casa de Caoba. Luego, la Casa Redonda quedó como la zona donde almacenaban artículos de la Casa de Caoba; en esta área existía una de las dos vías que daban acceso a la Casa de Caoba.
“Unos pocos metros más adelante, pero del lado frontal, había una pequeña fortaleza militar, que luego fue habitada por varias familias. Es de conocimiento público que detrás de esta fortaleza, de la cual quedan las ruinas, existía un hoyo en el cual lanzaban los cadáveres de asesinados”, cuenta Renville.





