Las fuerzas rusas se han hecho con el control de la central nuclear de Zaporiyia, la mayor de Europa y localizada en el sureste de Ucrania, según han asegurado las autoridades locales ucranias en el noveno día de la ofensiva militar. Tras una madrugada de fuertes enfrentamientos entre las tropas rusas y las ucranias en la población cercana de Energodar y en la carretera que conduce a la planta de energía nuclear, los bombardeos rusos han provocado un incendio en tres de los cinco pisos de la instalación. Sobre las 5.20 de la mañana, los bomberos conseguían apagar el fuego, que no ha provocado víctimas mortales, según el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania.
“Han bombardeado todo lo que han podido”, ha dicho el portavoz de la planta, Andrei Tuz, a la BBC. Antes de que las tropas del Kremlin tomaran la central, el Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) ha alertado del “grave peligro” que supondría que el reactor resultase afectado por las llamas, aunque los ucranios han comprobado que los equipos esenciales del complejo no se han visto dañados, según ha informado la agencia de la ONU.





