En medio de las violentas jornadas, que desencadenaron en la muerte de decenas de personas durante la “poblada de abril de 1984”, como resultado del descontento social por los altos costos de los productos de la canasta básica, una campaña publicitaria alardeaba en la prensa local de la “confianza” que tenía la población en el Gobierno.

Con al menos tres ilustraciones publicadas los días 24, 25 y 27 de abril, una campaña publicitaria en el periódico “El Nacional” promocionaba al gobierno dirigido por Salvador Jorge Blanco y el acuerdo al que había arribado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), principal motivación de las intensas y violentas protestas que escenificaron los capitaleños en las calles el 23, 24 y 25 de ese mismo mes.

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“¿Acaso no está el Gobierno negociando con el Fondo Monetario Internacional y solucionando problemas que otros debieron solucionar?

 

Mientras las portadas del diario vespertino ilustraban con imágenes y texto las manifestaciones, en el interior del diario, con la frase “¡Yo tengo confianza!”, la publicidad ocupaba toda la página, con imágenes de personas y frases que inducían a la aprobación del acuerdo de facilidad ampliada, con el que se renegociaba la deuda externa, que había provocado la aplicación del impuesto de valor agregado a los productos, hoy conocido como ITBIS, la reducción o eliminación de subsidios públicos a la población agrícola y la liberación del mercado cambiario.

Sin especificar de dónde provenía la publicación, la primera publicada el 24 de abril, segundo día de las manifestaciones, ilustrada con una ama de casa que cuestionaba si tenía el gobierno la culpa de que “las cosas estén como están” y si se podría en solo un año y medio de gestión adquirir una deuda de dos mil millones de dólares, preguntas que se respondían en forma negativa.

“De lo que si estoy convencida es de que este Gobierno está solucionando nuestros problemas”, citaba, para luego enumerar supuestas soluciones, iniciando la lista con las negociaciones con el FMI; incentivo a las exportaciones; fomento de industrias agropecuarias, y turísticas; el aumento de precios de sustentación a los cosecheros del país; la consolidación de la democracia y la defensa de la canasta familiar.

La segunda publicidad, del 25 de abril, con la imagen de obrero, iniciaba con la misma frase, agregando que “Sí, yo tengo confianza en el Gobierno, porque trabaja por nuestro presente y nuestro futuro”.

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Las protestas iniciaron en los principales sectores de la capital, motivadas por el alto costo que presentaban los productos de la canasta familiar básica

 

“¿Acaso no está el Gobierno negociando con el Fondo Monetario Internacional y solucionando problemas que otros debieron solucionar? El Gobierno impide que nuestros alimentos básicos se alejen de nuestras mesas, conservándolos a bajos precios. ¡Superaremos nuestras dificultades!”, se lee en la publicación.

Una última publicación se realizó el 27 de abril, encabezada por el mismo titular, en esta ocasión con la imagen de una joven, haciendo referencia a la escolaridad y la creación de nuevas aulas.

Este anuncio también se refería al desayuno escolar, para finalizar con la frase ¡Yo tengo confianza en el Gobierno!

Además del Distrito Nacional, en los pueblos de provincias se escenificaron protestas, todas reprimidas con severidad por las fuerzas militares.