El número de casos de gonorrea, clamidia o sífilis se ha triplicado en los últimos diez años entre los mayores de 60. Así lo recogen los datos del Centro Nacional de Epidemiología. Desde este organismo apuntan a que hay varios factores por los cuales es necesario considerar a este grupo población como vulnerable frente al VIH y otras infecciones de transmisión sexual. Entre ellos, «un mejor estado de salud, el incremento en el número de parejas sexuales, menor uso del preservativo, la no necesidad de protegerse frente a un embarazo no deseado, así como la utilización de medicación frente a la disfunción eréctil en los hombres o cambios fisiológicos en las mujeres durante la menopausia».
«El problema es que las personas mayores no hablan del tema, los profesionales de la salud tampoco les preguntan, y apenas salen reflejados en las encuestas. Las generaciones actuales de personas mayores no han recibido educación sexual en ningún momento, y a menudo no son conscientes de los riesgos que conlleva tener otras parejas si no se toman las precauciones adecuadas», explica Vânia de la Fuente, médica y antropóloga, experta internacional en edadismo y envejecimiento saludable





